La Asociación Latinoamericana de Abogados y Abogadas Laboralistas (ALAL), en la voz de su presidente Matías Cremonte, criticó la reforma laboral que impulsa el gobierno de Javier Milei y advirtió que el proyecto parte de una “premisa falsa”. Sostuvo que la idea de que el recorte de derechos generará más empleo “no tiene sustento histórico ni económico”.
“Es una reforma muy ambiciosa, tal vez de las más profundas desde la que hizo la dictadura en 1976”, señaló al iniciar su análisis. Para él, la centralidad es “advertir que está comunicada a través de una premisa falsa, porque es una ley regresiva y que recorta derechos. La vida de los trabajadores y las trabajadoras va a ser peor si se aprueba esta ley y esto nadie lo discute”.
Cremonte señaló en Argentina Divina Comedia por Radio Up que el argumento oficial que sostiene que la flexibilización impulsará el empleo es directamente falaz. “Nunca en la historia de nuestro país ni del mundo una reforma regresiva tuvo como resultado un efecto virtuoso. Al contrario: este tipo de reformas encadenaron los peores momentos socioeconómicos”, afirmó, citando como ejemplos la dictadura y los años 90. En ambos casos, dijo, crecieron el desempleo y el trabajo no registrado.

Su conclusión fue tajante: “La legislación laboral es intrascendente para la creación de empleo y para el crecimiento de la actividad económica. Lo que hace que crezca el empleo es la política económica, nunca la legislación laboral”.
Por qué ALAL discute que es una reforma regresiva
Al detallar por qué consideró que el proyecto es regresivo, Cremonte explicó que su verdadero objetivo no es modernizar las relaciones laborales, sino redefinir la distribución del ingreso. “El objetivo es aumentar la rentabilidad de las empresas, y eso supone reducir los ingresos de los trabajadores. Muchos aspectos que hoy conforman el salario pasan a incrementar la rentabilidad empresaria”, expresó.
Además, advirtió que la reforma profundiza la desigualdad estructural en el vínculo laboral. “La relación laboral es naturalmente desigual. Esta ley elimina todos los resortes que le dan poder al trabajador para negarse a tareas abusivas o resistir cambios esenciales en su contrato”, sostuvo. Según dijo, el resultado será “un aumento del sometimiento y una falsa relación entre iguales, porque cuando el Estado no interviene favorece al más poderoso”.

Riesgos de inconstitucionalidad y un camino judicial lento
Cremonte también afirmó que el proyecto “es inconstitucional en casi todo su contenido”, por vulnerar derechos protegidos por la Constitución y por convenios internacionales de la OIT. Sin embargo, advirtió que los tiempos judiciales serán largos. “Nuestro sistema tiende a discutir caso por caso. Un juicio laboral puede durar cinco o seis años. Las declaraciones de inconstitucionalidad recién llegarán dentro de bastante tiempo”, señaló.
La “industria del juicio”, un mito
El abogado también cuestionó uno de los argumentos centrales del Gobierno. “Es falso que exista la industria del juicio. La litigiosidad en Argentina es de las más bajas de la región”, explicó. Según precisó, apenas un 1% de las relaciones laborales no registradas deriva en un reclamo formal.
Por el contrario, estimó que los conflictos podrían aumentar si se aprueba la reforma: “En la medida en que se recortan derechos, crece la posibilidad de que los trabajadores reclamen por lo que se les vulnera. Nadie hace un juicio si no tiene un derecho vulnerado”.

Comparaciones regionales y la dificultad de revertir reformas regresivas
Cremonte comparó la iniciativa oficial con otros procesos de flexibilización laboral, como el que encabezó Carlos Menem en los años 90. Observó que “los resultados fueron los mismos: pérdida de derechos, más desempleo y más informalidad”, aunque consideró que la actual es “de una magnitud mucho mayor”.
También mencionó la reforma que Brasil aprobó en 2017 durante el gobierno de Michel Temer. “Es trágico: aun gobernando hoy Lula, no es posible revertir ese camino regresivo. No hay mayoría parlamentaria ni fuerza social suficiente para hacerlo”, explicó.
En esa línea, destacó la importancia del momento actual. “Resistir ahora es clave, porque revertir después es muy difícil. Las experiencias de Chile, Colombia y Ecuador muestran lo complejo que es reconstruir derechos una vez que se pierden”.
Polémica por la posible derogación del Estatuto del Periodista en la reforma laboral https://t.co/L0dwO2dmv0 pic.twitter.com/vDBAyNqOjW
— Radio Up 95.5 (@radioup955) December 11, 2025



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