A dos años del inicio de la gestión de Javier Milei, el director de Politikon Chaco, Alejandro Pegoraro, trazó un balance marcado por la inestabilidad económica, los vaivenes políticos y una deuda central que —según evaluó— el Gobierno aún no logra saldar: la recuperación del empleo y del consumo. “El consumo masivo sigue estando en pique”, afirmó, y advirtió que los sectores que más trabajo generan “son los que están más retrasados, como el comercio, la industria y la construcción”.
Para Pegoraro, el mayor problema está en que la gestión libertaria no apunta a respuestas inmediatas en la economía del día a día. “La estabilidad que el gobierno busca y que la está logrando en términos relativos es condición necesaria, pero no suficiente”, explicó en La Última Rosca por Radio Up.
Y añadió: “Entendemos que el gobierno no va a dar respuestas directas en materia de empleo o de consumo, porque su concepción es que la macroeconomía se acomode y que la inversión privada genere más producción, más puestos de trabajo y mayor nivel de consumo. Ese derrame automático es un poco difícil… y si llegase a pasar, va a demandar un tiempo muy importante”.

Dos años de vaivenes y un 2025 “montaña rusa”
Al repasar el período, Pegoraro sostuvo que se trató de “dos años muy volátiles”, con un 2024 marcado por “una muy fuerte recesión” que alcanzó “pisos históricos por abril, mayo”. Si bien a fines de ese año la economía mostraba signos de estabilización, el 2025 trastocó cualquier previsión: “Tuvimos una verdadera montaña rusa de emociones”, dijo.
El año comenzó con expectativas positivas, pero una serie de “errores muy graves” del Gobierno en materia monetaria derivó en una disparada del dólar, una suba abrupta de las tasas de interés y un enfriamiento de la actividad, analizó. “La economía empezó a caer”, recordó.
A ello se sumó el clima de las elecciones legislativas y “el tono refundacional” que el propio oficialismo le imprimió a la disputa: un combo que generó “mucho ruido en la economía”.

Para Pegoraro, el cierre del año deja un escenario similar al de diciembre de 2024: cierta estabilidad con miras a una posible mejora para los primeros meses de 2026, pero atravesado por riesgos e inconsistencias. “Siempre en Argentina hay algún tipo de signo negro que te dificulta la recuperación”, sintetizó.
“La gran deuda pendiente” de Milei: empleo, salarios y consumo
Pegoraro remarcó que, más allá de algunos indicadores sociales favorables, la recuperación no llega a la vida cotidiana. “La gran deuda pendiente de este gobierno tiene que ver con la economía real, con el empleo, con el nivel salarial, con la capacidad de compra de la gente”, subrayó.
La paralización de la obra pública, la apertura importadora y el estancamiento de los sectores productivos sostienen este escenario. “Los sectores que más volumen de empleos generan están más retrasados”, enfatizó.
Y reiteró que la apuesta oficial no contempla medidas directas para revertir la situación. Aunque reconoció que “en Argentina no estamos acostumbrados a que ese derrame suceda de manera automática”.

Un Gobierno fortalecido, pero no sin riesgos
En el plano político, Pegoraro consideró que “las tensiones más fuertes pasaron”, con un Milei fortalecido tras las elecciones y una oposición “fragmentada” que por ahora limita el nivel de conflicto. Aunque advirtió: “Es un devenir de todos los días”.
Señaló que el Gobierno ganó margen de acción, pero enfrenta desafíos internos: “Algunos actores de la gestión nacional han cometido errores muy gruesos… la interna del gobierno le puede jugar en contra porque en cualquier momento puede aparecer cualquier otro caso trabajado desde adentro”.
También llamó a no subestimar el rol del peronismo, que podría reorganizarse con una agenda “más propositiva” en el Congreso.

Los próximos dos años: continuidad purista y batalla cultural
Mirando hacia adelante, Pegoraro anticipó un Gobierno que buscará “una continuidad mucho más pura”, con menos figuras díscolas y mayor protagonismo de los sectores más ideológicos. Pero insistió en que la llave estará en la economía.
“Si de acá a 2 años la situación sigue parecida, el gobierno la tiene muy complicada”, evaluó. La estrategia de Milei, dijo, podría pasar por transmitir a la sociedad que los costos presentes buscan beneficios a largo plazo, incluso en términos de un cambio cultural.
“Como el gobierno no va a hacer eso ahora, no va a ser una locomotora de la recuperación desde la economía real, lo que te queda es o bancarte los gritos de la gente cuando se harte si es que todo continúa así, o a través de algo, que no sé qué es, transmitir esto de ‘lo que yo estoy haciendo hoy no te deja vivir tranquilo, pero es lo mejor para dentro de 10 o 15 años”, valoró.
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