El analista político Facundo Nejamkis advirtió que el gobierno de Javier Milei atraviesa un marcado desgaste político y económico que modificó por completo el escenario electoral en Argentina. Según explicó este viernes, la administración nacional perdió alrededor de 15 puntos de imagen positiva desde comienzos de año, situación que dejó atrás la idea de una reelección asegurada para el oficialismo. Además, señaló que el creciente malestar social por la economía y la incertidumbre sobre el futuro son hoy las principales preocupaciones de la ciudadanía.
Durante una entrevista, Nejamkis afirmó que el Gobierno dejó de ocupar una posición dominante frente al peronismo y ahora enfrenta una competencia mucho más equilibrada. “Hoy el Gobierno está en una elección peleada con el peronismo”, sostuvo el director de Opina Argentina, al remarcar que ya no existe una demanda social tan fuerte por figuras antisistema como la que predominó en 2023.
El consultor también analizó la postura del Presidente respecto al vocero presidencial y jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en medio de las críticas internas y externas. Según indicó, la decisión de sostenerlo podría responder más a una lógica personal de confrontación que a una estrategia racional de construcción política. “No me van a vencer, no me van a doblar el brazo”, interpretó Nejamkis sobre la actitud presidencial.
En ese contexto, consideró que Milei mantiene el estilo político que lo llevó al poder, basado en la polarización y el enfrentamiento constante. “El Presidente llegó adonde llegó como un peleador, alguien que se hace fuerte en la disputa y no en la negociación”, explicó el analista, quien además señaló que muchos líderes exitosos suelen tener dificultades para modificar sus métodos cuando cambia el contexto político.
Sin embargo, aclaró que el desgaste oficialista no se limita a cuestiones internas ni al denominado “riesgo Adorni”. Para Nejamkis, el principal problema del Gobierno sigue siendo la economía. Según detalló, cerca de un 60% de los argentinos se muestra disconforme con el funcionamiento del programa económico y mantiene una visión pesimista sobre el futuro del país.
A pesar de ese escenario, el consultor sostuvo que el oficialismo todavía conserva competitividad electoral. De acuerdo con sus mediciones, La Libertad Avanza mantiene una intención de voto cercana al 35%, aunque ya muy lejos del clima político que predominaba a finales del año pasado. “Antes parecía que la reelección estaba prácticamente asegurada. Hoy ese escenario ya no existe”, remarcó.
Finalmente, Nejamkis advirtió que la pérdida de fortaleza política comienza a generar tensiones dentro del propio espacio libertario y habilita cuestionamientos de sectores aliados y opositores. “Cuando te ven débil dentro de tu propio espacio se te empiezan a animar un poco más”, concluyó.



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