El documento, denominado Plan de Acción de Salud de Belém, propone una serie de medidas concretas para fortalecer los sistemas de salud frente a los impactos del cambio climático, con énfasis en las comunidades más vulnerables.
La propuesta surge en un contexto donde el aumento de temperaturas, la intensificación de eventos extremos y la proliferación de enfermedades sensibles al clima están ejerciendo una presión inédita sobre los sistemas sanitarios del mundo.

El ministro de Salud, Alexandre Padilha, afirmó que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva le asignó a Brasil el compromiso de hacer de esta cumbre la “COP de la implementación y de la verdad”. “La respuesta de Brasil es clara: es hora de pasar de la reflexión a la acción conjunta. Ante un clima ya alterado, no nos queda otra alternativa que gobiernos y políticas públicas que nos permitan adaptarnos y enfrentar el cambio climático”, sostuvo.
As discussões sobre saúde neste 4º dia de COP30 levaram um ingrediente especial, daqueles que só se encontram no Brasil. Desta vez não estamos falando nem do tucupi nem do jambu . É o SUS!
— COP30 Brasil (@Cop30noBrasil) November 14, 2025
Padilha también detalló que el plan fue desarrollado junto a Reino Unido, Egipto, Azerbaiyán y Emiratos Árabes Unidos, países que conforman el denominado grupo de Bakú, y que apoyaron el enfoque integral del documento.
Tres ejes para transformar la respuesta sanitaria global
El plan internacional se estructura sobre tres líneas de acción prioritarias:
Monitoreo integrado de clima y salud, para fortalecer la vigilancia epidemiológica e identificar riesgos derivados del calentamiento global.
Infraestructura sanitaria resiliente, con hospitales y unidades de atención preparados para resistir desastres climáticos y asegurar servicios esenciales.

Atención continua a poblaciones vulnerables, incluyendo comunidades indígenas, rurales, costeras y urbanas de bajos ingresos, históricamente más expuestas a riesgos ambientales.
La implementación se financiará con recursos del presupuesto nacional, además de buscar aportes del sector privado y organismos multilaterales que apoyen la adaptación climática.
Con este plan, Brasil busca colocar la salud humana en el centro del debate climático global y posicionarse como un referente en cooperación internacional frente a una crisis que ya es simultáneamente ambiental, social y sanitaria.



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