El fiscal general de Brasil, Paulo Gonet, pidió la condena de nueve militares de élite del Ejército y un agente de la Policía Federal implicados en el intento de golpe de Estado de 2022, un complot que, según la acusación, incluía el asesinato del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, del vicepresidente Geraldo Alckmin y del juez del Supremo Tribunal Federal (STF) Alexandre de Moraes.
Brasil: nueve militares y un policía, al borde de la condena por planear un golpe contra Lula
De acuerdo con el pedido hecho el pasado martes por la Procuraduría General de la República (PGR), los procesados actuaron en dos frentes: uno dedicado a presionar a la cúpula de las Fuerzas Armadas para garantizar respaldo al golpe encabezado por el entonces mandatario Jair Bolsonaro (2019-2022), y otro encargado de ejecutar acciones de campo para desestabilizar el sistema constitucional y provocar una ruptura institucional.

El grupo habría intentado activar el plan denominado “Puñal Verde y Amarillo”, que contemplaba secuestros, detenciones y asesinatos de las principales autoridades del país. Según el fiscal, los acusados utilizaron sus “conocimientos técnicos y posiciones estratégicas” para coordinar operaciones militares con el fin de “neutralizar a las autoridades centrales del régimen democrático y generar la inestabilidad social necesaria para la ruptura institucional”.
Entre las pruebas citadas figuran grabaciones del agente de la Policía Federal Wladimir Matos Soares, en las que admite que su equipo estaba dispuesto a usar “fuerza letal” y que “mataría a medio mundo” para impedir la asunción de Lula, vencedor de las elecciones de 2022 frente a Bolsonaro.

Los implicados integraban el comando de élite de inteligencia y acción rápida del Ejército, conocidos como los “kids pretos” (jóvenes negros). Este juicio corresponde al Núcleo 3 de la trama golpista, luego de que, en la primera fase del proceso, Jair Bolsonaro fuera condenado a 27 años y tres meses de prisión por liderar el intento de golpe.
Entre los acusados se encuentran el general retirado Estevam Cals Theophilo Gaspar de Oliveira y los coroneles Bernardo Romão Corrêa Netto, Fabrício Moreira de Bastoss, Márcio Nunes de Resende Jr. y Hélio Ferreira Lima; además de los tenientes coroneles Rafael Martins de Oliveira, Rodrigo Bezerra de Azevedo, Ronald Ferreira de Araújo Jr. y Sérgio Ricardo Cavaliere de Medeiros, junto con el agente federal Wladimir Matos Soares.

La Fiscalía solicitó que nueve de los acusados sean condenados por cinco delitos, incluido tentativa de golpe de Estado, mientras que en el caso del teniente coronel Ronald Ferreira se pidió una pena menor por incitación al crimen, al considerarse que su participación fue solo de apoyo.
Hasta el momento, el Supremo Tribunal Federal ha condenado a 15 personas por el intento de golpe que buscó mantener a Bolsonaro en el poder.
La semana pasada, el máximo tribunal ratificó la condena de 27 años y tres meses al expresidente, al rechazar su apelación y las de otros altos funcionarios implicados, entre ellos el exministro y candidato a vicepresidente Walter Braga Netto, el excomandante de la Marina Almir Garnier, el exministro de Justicia Anderson Torres, el exministro del GSI Augusto Heleno, el exministro de Defensa Paulo Sérgio Nogueira y el exdirector de la Agencia Brasileña de Inteligencia (Abin), Alexandre Ramagem.



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