El financiamiento nacional destinado al PAMI sufrió una fuerte retracción durante los primeros cuatro meses de 2026. Según un informe elaborado por la Oficina de Presupuesto del Congreso, las transferencias registraron una caída real del 54,4% respecto al mismo período de 2025. El reporte, basado en datos oficiales del Sistema Integrado de Información Financiera del Ministerio de Economía, encendió alarmas sobre la situación financiera del organismo que atiende a millones de jubilados en todo el país.
De acuerdo con el análisis difundido por el Instituto Consenso Federal, entre enero y abril el Tesoro Nacional transfirió al PAMI alrededor de $0,4 billones, mientras que la ANSES aportó otros $0,6 billones. Pese a esos desembolsos, la ejecución presupuestaria mostró una marcada disminución en términos reales debido al impacto de la inflación y el ajuste del gasto público.
El documento también precisó que solo durante abril el Tesoro ejecutó asistencias financieras por $0,2 billones, cifra equivalente a la enviada por la ANSES. Sin embargo, en comparación con abril del año pasado, esos recursos reflejaron una baja interanual real del 29,5%.

Además de la reducción presupuestaria, el informe advirtió sobre complicaciones operativas dentro de la obra social. Según el texto al que accedió la agencia Noticias Argentinas, el PAMI “sigue sin garantizar la normal provisión de medicamentos” y enfrenta “una fuerte tensión interna con los médicos de cabecera”, en medio de reclamos de afiliados y profesionales.
El director del Instituto Consenso Federal, Alejandro Rodríguez, calificó el escenario como “delicadísimo” y recordó que casi ocho de cada diez jubilados argentinos reciben cobertura médica a través del PAMI, lo que convierte a la situación financiera del organismo en un tema sensible para millones de adultos mayores.



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