El funcionamiento de los Concejos Deliberantes en Argentina volvió a quedar en el centro de la discusión pública tras un informe de la Fundación Libertad, que analizó el desempeño presupuestario de 76 municipios y evidenció marcadas desigualdades en el gasto legislativo, con Posadas como el caso más llamativo a nivel nacional.
Según el relevamiento, el gasto total destinado a los Concejos ascendió a $335.241 millones, con un costo promedio por concejal de $259,3 millones anuales. Sin embargo, los números se disparan en la capital misionera, que encabezó el ranking con un gasto de $1.441,6 millones, superando a Río Gallegos ($1.388,1 millones) y a San Miguel de Tucumán ($1.090,1 millones).
El estudio advierte que, en promedio, el 85,2% del presupuesto legislativo se destina al pago de personal, aunque en algunos municipios esa cifra supera el 98%, lo que refleja un fuerte peso estructural en relación al presupuesto global. El gasto por habitante promedió $14.709 anuales, pero mostró picos alarmantes en ciudades del sur: Ushuaia ($114.075), Río Gallegos ($84.065) y Río Grande ($80.142).
En el caso de Posadas, el impacto fue aún más significativo: el Concejo Deliberante absorbió el 14,8% del presupuesto municipal, muy por encima del promedio nacional de 3,26%, e incluso superando a localidades como San Juan y Eldorado (9%) o San Salvador de Jujuy (8,5%). Además, el gasto legislativo en la capital misionera resultó ser 3,32 veces mayor que el presupuesto destinado al plan de obras públicas 2025 y cinco veces superior a lo asignado a Salud y Desarrollo Humano.

Las diferencias también se reflejaron en la relación entre concejales y personal. En total, los Concejos emplean 931 trabajadores para 801 ediles, lo que equivale a 1,16 empleados por concejal. No obstante, existen casos extremos: Río Gallegos registró 66 empleados por edil, mientras que Córdoba mostró la proporción más baja del país, con apenas cuatro trabajadores por concejal.
El documento también puso el foco en las disparidades regionales: un concejal tucumano cuesta ocho veces más que uno mendocino, y en Misiones, un edil de Posadas demanda 25 veces más presupuesto que uno de Oberá, exponiendo un marcado contraste dentro de la misma provincia. Situaciones similares se observaron entre ciudades vecinas como Resistencia y Corrientes, donde la primera triplica el gasto de la segunda por cada edil.

En contraste, las cifras más austeras se registraron en Comandante Fernández (Chaco) con $24,7 millones por concejal y en Junín con $29 millones, posicionándose como ejemplos de menor carga presupuestaria.
El informe concluye que estos datos no solo dejan al descubierto desigualdades profundas entre los concejos de los municipios, sino que también ponen sobre la mesa la urgencia de promover mayor eficiencia, transparencia y racionalización del gasto público, especialmente en un contexto donde la ciudadanía exige una administración más austera y equilibrada.



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