El poder de compra del productor yerbatero se desplomó alrededor de un 40% y la caída está lejos de detenerse. Así lo advirtió Gustavo Hein, miembro de la Federación de Cooperativas Agrícolas de Misiones y vocal titular del Consejo de CONINAGRO, al analizar el último informe de la entidad y el presente del sector.
Según explicó, el derrumbe del precio de la hoja verde -de recibir cerca de $390 por kilo a $180- impactó de lleno en los ingresos del productor y en su capacidad de compra. “La caída estrepitosa que sufrió el precio de la yerba mate para el productor y, por ende, la pérdida de poder adquisitivo en los ingresos del productor” es un fenómeno que hoy atraviesa a toda la cadena primaria, señaló.
En números concretos, detalló en FM TOP San Vicente 101.5 que “de acuerdo al último informe que presenta CONINAGRO, el impacto es un 40% de pérdida del poder adquisitivo”, aunque advirtió que en Misiones la caída “creemos que es mayor”.

Para el dirigente agrario y cooperativo, ese desplome está directamente vinculado a las políticas nacionales y al proceso de desregulación del mercado yerbatero. “La pérdida de facultades del Instituto Nacional de la Yerba Mate para intervenir en el mercado ha sido catastrófica para el sector productivo”, sostuvo.
Catalogó que la “cascada de medidas” adversas al sector comenzó con el famoso decreto 70/23 que quitó al INYM la potestad de fijar precios. Las decisiones nacionales que le siguieron, entre ellas la de levantar la prohibición de cosecha de yerba durante todo el año, fueron en detrimento para esta economía regional, valoró Hein.
Coninagro defiende la intervención estatal para regular el mercado yerbatero
En ese marco, el vocal de CONINAGRO defendió la necesidad de contar con algún grado de control estatal. “El mercado yerbatero es un mercado especial, de competencia imperfecta. En estos tipos de mercados, la única alternativa es regularlos”, sostuvo.

Y remarcó que sin mecanismos que equilibren oferta y demanda “no hay viabilidad del cultivo ni del negocio ni para el sector”. A su entender, desde la Rosada no se dimensiona el impacto económico y social de estas decisiones: “Afecta profundamente a todo el interior de la provincia de Misiones y al tejido social, compuesto principalmente por pequeños y medianos productores”.
El dirigente también subrayó el carácter social de la actividad. “La yerba mate derrama mucho hacia abajo. Genera mucho trabajo porque la cosecha es manual y las tareas culturales también”, afirmó. Por eso, cuando la actividad se resiente, “no solamente el sector productivo anda mal, sino también los trabajadores rurales, el comercio y los servicios”.

Lograr precios justos para la yerba
En ese sentido, consideró que las ayudas como la intercosecha “no son la solución” y que la salida pasa por “garantizar que haya precio con rentabilidad”.
Hein advirtió sobre las consecuencias a futuro de la falta de rentabilidad. “Hoy la fertilización prácticamente no existe por los costos, y eso genera degradación de los suelos y problemas que después nos perjudican a todos”, señaló.
Cuestionó además que el valor del producto en góndola no refleja ni contiene la inversión económica de la producción y demás eslabones de la cadena. “La yerba sigue siendo extremadamente barata. Detrás de ese paquete hay muchísimos años de trabajo y una cadena muy costosa que lamentablemente no está reconocida en el precio”, señaló.
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