Una grave denuncia por presuntas irregularidades en un procedimiento vinculado al tráfico ilegal de fauna silvestre sacude a la provincia de Misiones. Desde el Centro de Fauna Silvestre OHANA aseguran que durante un operativo realizado el pasado 13 de mayo en un local agroecológico de Eldorado desapareció una tortuga en peligro de extinción que había sido secuestrada por la Policía, y denuncian además haber sido apartados de la causa judicial.
La situación fue dada a conocer por Fernando Piesco, director del Centro de Fauna Silvestre OHANA, durante una entrevista en el programa La Última Rosca, emitido por Radio Up, según relató Piesco, el local comercial del kilómetro 3 de Eldorado ya había sido denunciado en noviembre del año pasado por ofrecer a la venta tortugas terrestres y loros a través de redes sociales y estados de WhatsApp.
“Hace muy poquito volvieron a ofrecer tortugas y nosotros imitamos y simulamos una compra para poder darle servido en bandeja a la Dirección de Defensa de Medio Ambiente y Delitos Rurales el hecho flagrante”, explicó.

El referente ambiental indicó que, al concretarse el procedimiento policial, se constató la presencia de dos especies distintas de tortugas: una tortuga carbonaria especie protegida y en peligro de extinción y una tortuga chilensis, conocida popularmente como tortuga terrestre común: “Se sucede todo el procedimiento y finalmente en la comisaría ya, estando en la comisaría, me entregan las tortugas que teóricamente habían sido incautadas”, relató.
Sin embargo, aseguró que al abrir la caja advirtió una situación alarmante: “Cuando abro la caja ya no había dos tortugas de diferentes especies, sino que había dos tortugas de la misma especie. Es decir, habían intercambiado a la tortuga carbonaria”, denunció.

De acuerdo con el testimonio de Piesco, la desaparición del ejemplar habría ocurrido durante el operativo, en el lapso de tiempo comprendido entre el momento en que fue retirado del lugar y la posterior entrega de los animales como depositario judicial: “Hoy por hoy lo que tenemos que entender es que hubo un espacio de tiempo en el que alguien saca una tortuga que es protegida por convenios CITES y coloca un tercer ejemplar que es de la fauna autóctona de Argentina”, sostuvo.
Tras advertir la irregularidad, desde OHANA realizaron una ampliación inmediata de la denuncia y solicitaron el allanamiento del local para recuperar el ejemplar desaparecido y acceder a las cámaras de seguridad. Según indicaron, esa medida nunca se concretó: A esto se suma otro hecho que generó preocupación en la organización: la Justicia rechazó el pedido de la fundación para constituirse como querellante en la causa.
“Hoy nos enteramos que ordenan que no podemos ser querellantes en la causa. Obviamente, después de ver todas estas irregularidades, eso nos pone en alerta”, expresó Piesco.

Fauna silvestre y mascotismo: una problemática creciente
Durante la entrevista, el director de OHANA también advirtió sobre las consecuencias del mascotismo y el tráfico ilegal de fauna silvestre, especialmente en especies de tortugas terrestres: “La tortuga de tierra está prohibida por completo. Gracias al mascotismo y al tráfico de fauna es que la tortuga carbonaria ya fue declarada extinta en la naturaleza”, afirmó.
Además, remarcó que la tenencia de animales silvestres sin documentación que acredite su origen legal constituye un delito: “Si no se puede acreditar la legítima procedencia de ese animal, estás incurriendo en el delito de tenencia ilegal de fauna silvestre”, explicó.
Piesco también señaló que Misiones enfrenta un escenario complejo debido a su ubicación geográfica y a la falta histórica de jurisprudencia en delitos vinculados al tráfico de fauna: “No es casualidad que en 40 años no haya jurisprudencia de tráfico de fauna en una provincia donde tenemos la triple frontera y una enorme biodiversidad”, sostuvo.
Finalmente, el referente ambiental aseguró que el tráfico de fauna representa una de las economías ilegales más rentables a nivel mundial: “Después del tráfico de armas y la trata de personas, la venta de animales es una de las economías ilegales que más dinero recauda y con el menor costo penal”, concluyó.



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