La migraña, una enfermedad neurológica crónica, puede esconderse detrás de dolores de cabeza recurrentes que muchas personas naturalizan. Este cuadro afecta a millones en todo el mundo y, aunque se manifiesta con episodios de dolor que pueden durar entre 4 y 72 horas, sigue siendo subdiagnosticado. Especialistas advierten que reconocer sus síntomas a tiempo y consultar con un neurólogo es clave para iniciar un tratamiento adecuado y evitar complicaciones.
El dolor de cabeza es uno de los motivos de consulta más habituales, pero no todos los episodios responden a una causa pasajera. En numerosos casos, las cefaleas repetidas presentan características compatibles con migraña, aunque los pacientes suelen recurrir a la automedicación sin una evaluación profesional.
“El diagnóstico se basa principalmente en la historia clínica y en patrones específicos del dolor y los síntomas asociados”, explicó la neuróloga Natalia Larripa. En ese sentido, existen herramientas orientativas que permiten detectar señales de alerta y motivar la consulta.
Uno de esos recursos es un autotest basado en criterios clínicos internacionales, como los definidos por la Clasificación Internacional de los Trastornos de la Cefalea. Este cuestionario incluye cinco preguntas clave:
- Haber sufrido 4 o más episodios en los últimos tres meses
- Dolor que se extiende entre 4 y 72 horas sin medicación
- Sensación pulsátil o localizada en un lado de la cabeza
- Presencia de náuseas, sensibilidad a la luz o al ruido
- Impacto en la rutina diaria, obligando a suspender actividades
Responder afirmativamente a al menos una de estas consignas es motivo suficiente para buscar una evaluación médica especializada.
Además del dolor, la migraña suele presentar síntomas asociados como fotofobia, fonofobia, náuseas y dificultad para realizar actividad física, lo que en muchos casos obliga al reposo en ambientes oscuros y silenciosos. En algunos pacientes, incluso aparece el llamado aura, con alteraciones visuales o del lenguaje antes del inicio del episodio.
El impacto en la vida cotidiana es otro factor determinante. “Cuando el dolor obliga a cancelar actividades o ausentarse del trabajo o estudio, estamos frente a un nivel de discapacidad que requiere abordaje médico”, subrayó Larripa.
Desde la Asociación Migraña y Cefaleas Argentina, su presidenta Fiorella Martín Bertuzzi remarcó la importancia de acudir a un especialista: “El neurólogo puede diferenciar tipos de cefalea, detectar factores desencadenantes y definir un tratamiento personalizado”.
Actualmente, el abordaje incluye desde cambios en el estilo de vida, como mejorar el descanso y la alimentación, hasta medicación específica para las crisis y tratamientos preventivos en casos de alta frecuencia.
Pese a su prevalencia, la migraña sigue siendo subestimada. Un diagnóstico oportuno no solo permite reducir la frecuencia de los episodios, sino también mejorar de forma significativa la calidad de vida de quienes la padecen.



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