El régimen iraní ordenó este sábado la suspensión casi absoluta de internet y las comunicaciones telefónicas luego de las ofensivas aéreas lanzadas por fuerzas estadounidenses e israelíes contra ciudades estratégicas. La decisión se aplicó minutos después de las primeras explosiones y dejó al país prácticamente aislado del mundo.
Según reportó la organización internacional NetBlocks, dedicada al monitoreo global de la conectividad, el acceso a la red cayó hasta apenas el 4% de los niveles habituales, configurando un apagón informativo sin precedentes recientes.
Explosiones en ciudades clave
Las detonaciones se registraron en Teherán, Isfahán, Tabriz y Karaj, puntos considerados estratégicos por su infraestructura militar y administrativa. En ese contexto, el presidente estadounidense Donald Trump calificó la operación como un plan destinado a “aniquilar” y “destrozar” la infraestructura del régimen iraní.
Desde Teherán justificaron la interrupción alegando razones de seguridad nacional. Argumentaron que el bloqueo busca impedir la geolocalización de drones enemigos y frenar eventuales comunicaciones entre fuerzas israelíes e informantes dentro del territorio iraní.
Estado de emergencia y aislamiento
En paralelo, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, declaró un estado de emergencia especial, elevando aún más la tensión regional.
El apagón digital impide verificar de manera independiente el alcance de los daños, especialmente en centros de mando y objetivos que, según fuentes israelíes, tendrían como finalidad afectar al liderazgo supremo iraní.
No es la primera vez que el país recurre a este tipo de medidas. Durante las protestas de enero pasado, el régimen ya había aplicado un corte total de internet que se extendió por más de dos semanas, profundizando el aislamiento informativo de la población.



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