La tensión en Medio Oriente volvió a escalar con fuerza luego de que Irán amenazara con lanzar ataques “devastadores” contra Estados Unidos e Israel, en respuesta a recientes declaraciones del presidente Donald Trump, quien anticipó una posible intensificación de la ofensiva militar.
El conflicto, que se extiende desde fines de febrero, atraviesa una nueva fase de incertidumbre tras el mensaje del mandatario estadounidense, quien aseguró que su país está “muy cerca” de cumplir sus objetivos, pero advirtió que los ataques podrían prolongarse durante semanas. “En las próximas dos o tres semanas, los vamos a devolver a la Edad de Piedra”, afirmó, en una declaración que generó una inmediata reacción desde Teherán.
Desde el comando militar iraní respondieron que la guerra continuará “hasta la humillación” del enemigo y prometieron acciones “más contundentes, amplias y destructivas”, en un escenario marcado por bombardeos cruzados en la región.

En paralelo, Irán mantuvo el lanzamiento de proyectiles hacia territorio de Israel, donde se reportaron heridos leves y escenas de alarma en ciudades como Tel Aviv, con la población resguardándose en refugios ante el incremento de los ataques.
La ofensiva conjunta iniciada por Estados Unidos e Israel provocó importantes daños en infraestructura clave iraní, incluyendo centros sanitarios, además de la caída de altos mandos políticos y militares del régimen.
Pese a versiones sobre posibles canales de diálogo, el gobierno iraní negó negociaciones directas con Washington y calificó las condiciones planteadas como “irracionales”, lo que reduce las expectativas de una salida diplomática en el corto plazo.
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El estrecho de Ormuz, en el centro de la preocupación
Uno de los puntos más sensibles del conflicto es el estrecho de Ormuz, una vía clave por donde circula cerca del 20% del petróleo y gas mundial. Desde Teherán advirtieron que podrían restringir su uso para sus “enemigos”, lo que encendió las alarmas a nivel global.
El impacto ya comenzó a reflejarse en los mercados internacionales, con fuertes subas en el precio del petróleo y advertencias de organismos internacionales sobre posibles efectos en la inflación, el empleo y la seguridad alimentaria.
En este contexto, potencias como Reino Unido y China iniciaron gestiones diplomáticas para intentar descomprimir la crisis, aunque la posibilidad de una escalada mayor continúa latente.
El escenario internacional permanece en alerta, con un conflicto que trasciende lo militar y amenaza con impactar de lleno en la economía global.
Volatilidad global y cierre en alza: cómo impactó en Argentinahttps://t.co/5mL2cRydpY pic.twitter.com/4rh7lXluJJ
— Radio Up 95.5 (@radioup955) April 2, 2026



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