El estrés es una respuesta natural del organismo frente a situaciones de amenaza, pero cuando se sostiene en el tiempo puede convertirse en un factor de riesgo para la salud. Así lo advirtió el médico cardiólogo Daniel López Rosetti donde analizó los efectos del estrés crónico en el cuerpo.
“El estrés daña cuando se hace crónico”, sostuvo el especialista, al explicar que la exposición prolongada a situaciones de tensión genera un aumento sostenido del cortisol, la llamada hormona del estrés. En niveles elevados durante largos períodos, esta sustancia actúa como inmunosupresora, debilitando las defensas del organismo y aumentando la probabilidad de infecciones.

Entre las señales más frecuentes, Rosetti mencionó la aparición recurrente de herpes, problemas en la piel, cansancio persistente y una mayor vulnerabilidad a enfermedades. “Un síntoma es información”, remarcó, al tiempo que subrayó la importancia de prestar atención a estas manifestaciones como advertencias del cuerpo.
El especialista también definió al estrés crónico como un “síndrome de sufrimiento sostenido”, que aparece cuando la carga emocional supera la capacidad de adaptación de la persona. En ese sentido, indicó que el deterioro no ocurre de forma inmediata, sino progresiva, a medida que el organismo pierde capacidad de respuesta.

Por último, recomendó trabajar en el autoconocimiento, la gestión del tiempo y el equilibrio emocional como herramientas clave para prevenir consecuencias más graves. “El cuerpo responde y aguanta, pero la factura un día llega”, concluyó.



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