El economista misionero Gerardo Alonso Schwarz, jefe del IERAL NEA de la Fundación Mediterránea, contextualizó los movimientos de los mercados en torno a la reunión de Javier Milei y las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump (cuando advirtió que si no gana Milei las elecciones no habrá apoyo) señalando que las reacciones responden tanto a la coyuntura global como al clima electoral argentino.
Opinó en dialogo con el programa «Arriba la radio», por Radio Up, al respecto: “Tenemos que entender que estamos en un proceso electoral en Argentina. Eso hace que cualquier fenómeno económico genere volatilidad o reacciones muy bruscas, a la suba o a la baja.”
Recordó que situaciones similares ocurrieron durante las legislativas bonaerenses, cuando “una elección subnacional” generó una corrida cambiaria y el dólar “subió a 1.500 pesos”. Según explicó Alonso Schwarz, los mercados se mueven entre “picos de euforia y de depresión” ante cada señal política.
“La semana pasada hubo euforia por el apoyo de Estados Unidos a través de redes sociales y declaraciones oficiales. Acciones que subieron 23 % en un día muestran la magnitud del impacto. Pero cuando no aparecieron anuncios concretos, volvió la corrección”, dijo.

El rol de Trump y la confusión por sus palabras
Alonso Schwarz calificó como “difícil de analizar” la frase de Trump sobre la eventual pérdida de apoyo a la Argentina si gobierna “un socialista”, pero pidió mirar los hechos antes que las declaraciones. “Después se dieron cuenta del impacto de esas palabras y trataron de bajarle el tono. Estamos en campaña y quedan apenas ocho ruedas bursátiles hasta las elecciones, por eso todo se amplifica”, indicó.
Para el jefe del IERAL NEA, más allá del discurso, el respaldo de Washington sigue firme. “La recepción que tuvo Milei y su equipo en Estados Unidos augura un apoyo que no es solo económico sino geopolítico. Trump busca aliados estratégicos en el mundo y Argentina encaja en esa lógica.”
En ese marco, destacó un hecho sin precedentes: “Estados Unidos está dispuesto a comprar pesos argentinos para equilibrar el valor del peso-dólar. Es una novedad absoluta para nuestro país y muestra que un par de frases confusas no borran los hechos concretos.”

China, swap y secretos
Consultado sobre si el apoyo estadounidense implica desplazar a China, Alonso Schwarz fue cauto: “No lo sabemos. Dentro del swap con China hay cláusulas secretas que nunca se dieron a conocer. El ministro Caputo aclaró que no se pidió cortar el acuerdo.”
Sostuvo que hablar de “sacar a China de la cancha” es simplificar una relación compleja: “China es el principal destino de nuestras exportaciones primarias. Es muy difícil pensar en cortar esa relación. Tal vez se trate de limitar inversiones estratégicas, como la base espacial en la Patagonia.”
Para el economista, se trata de una reconfiguración geopolítica global, en la que Argentina busca reposicionarse “sin romper vínculos comerciales”.

“El diálogo por sí mismo no alcanza, tiene que generar acuerdos concretos”
Alonso Schwarz explicó que la cercanía con Estados Unidos puede ser positiva si se traduce en acuerdos comerciales reales. “El hecho de tener una relación más estrecha genera mayor diálogo y entendimiento. Pero ese diálogo tiene que dirigirse a intereses concretos.”
Mencionó posibles beneficios, como facilitaciones arancelarias, homologación de certificaciones industriales y apertura de mercados: “Por ejemplo, si se logra que las pruebas de calidad del INTI o el Senasa sean homologadas, podríamos exportar más autos o alimentos. El diálogo permite construir esos acuerdos.”
Y agregó: “Nadie imaginaba que Estados Unidos compraría pesos. Pero esto surge justamente de ese diálogo y entendimiento. Es mejor tenerlo que no tenerlo.”
El mito de la “lluvia de dólares”
El economista respondió a la frase de Javier Milei —“nos van a salir dólares hasta por las orejas”— y descartó una dolarización inmediata: “No, para dolarizar necesitás por lo menos el doble de los 20.000 millones de dólares del swap. Esa suma tiene que estar disponible en las reservas del Banco Central, y no lo está.”
Aclaró que la abundancia de divisas podría llegar, pero a mediano plazo, cuando maduren las inversiones en minería e hidrocarburos: “Argentina exporta hoy entre 70 y 80 mil millones de dólares, e importa casi lo mismo. Pero en los próximos años podríamos sumar otros 45 mil millones en exportaciones de litio, cobre y petróleo. Eso cambiaría el panorama.”
“La clave es cómo llegar desde este presente de escasez al futuro de abundancia. Ese es el desafío de la política económica.”

“El apoyo de Estados Unidos ayuda en el corto plazo”
Para Alonso Schwarz, el respaldo norteamericano ayuda a estabilizar la coyuntura, pero no resuelve los problemas estructurales: “Este apoyo facilita el proceso de transición, de suavizar el camino entre el corto y el largo plazo. Es muy importante para las próximas semanas y meses, pero el desarrollo sostenido depende de cómo Argentina logre insertarse en los mercados internacionales.”
El economista concluyó que la política exterior de Milei marca un cambio de alineación, aunque el impacto real se medirá en resultados concretos: “El diálogo con Estados Unidos posiciona bien a la Argentina, pero debe transformarse en acuerdos tangibles. La confianza no se construye solo con afinidad ideológica, sino con hechos.”



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