En su último día como concejal de Posadas por el bloque Acción, Pablo Velázquez dialogó con Radio Up y repasó sus tres mandatos al frente de una banca que ocupó, con interrupciones, desde 2011. Entre gratitud, balance de gestión y una clara defensa del diálogo político como herramienta de transformación, el edil subrayó que “la política se hace en la calle, en el barrio, con la gente”, y adelantó que seguirá vinculado al trabajo territorial más allá de los cargos.
Velázquez recibió su primer diploma de concejal con apenas 26 años, “al límite” de lo que permite la Carta Orgánica de Posadas”. Fue electo por primera vez en 2011, volvió a ocupar una banca entre 2017 y 2021, y completó un tercer período desde 2021 hasta la fecha. “Tres mandatos todos electos por los posadeños. Realmente siento una enorme gratitud y una enorme responsabilidad por todos estos años en los que la gente confió en mí”, expresó.
Tres mandatos y una misma convicción: el diálogo
Al repasar su recorrido, el concejal destacó que su trabajo legislativo siempre tuvo como eje el vínculo directo con los vecinos y la construcción política basada en el consenso antes que en la confrontación. “Yo siempre creí y sigo creyendo en el diálogo como herramienta para lograr cosas”, señaló. Recordó que primero desde la oposición y luego desde el oficialismo se propuso acercar las demandas de los barrios al Ejecutivo municipal. “La política se hace en la calle, en el barrio, con la gente, y eso fue lo que intenté hacer desde el lugar que me tocó”, insistió.
En ese sentido, remarcó que el contacto cotidiano con los posadeños fue clave para entender necesidades concretas y transformarlas en propuestas. “La gente me enseñó, me exigió, pero también me permitió entrar a sus casas, que en realidad son nuestra oficina de todos los días. Eso es una enorme responsabilidad”, valoró.

Posadas en transformación: visión territorial y estratégica
Velázquez analizó cómo cambió Posadas durante sus 14 años de gestión. “Si miro Posadas desde 2011 hasta hoy, veo una ciudad que creció un montón. Hemos avanzado en movilidad, seguridad, empleo joven, modernización administrativa y en la participación ciudadana”, explicó.
Para el edil, estos avances no fueron solo urbanos o tecnológicos, sino también sociales y productivos. “La agenda de estos años mostró que la política se construye desde el barrio, escuchando a los vecinos y acompañando los desafíos que viven cada día”, enfatizó, dejando claro que no fue un concejal de escritorio, sino un legislador territorial y de visión estratégica.
Proyectos, ordenanzas y políticas que quedaron en la ciudad
Al momento del balance, Velázquez subrayó que muchas de las iniciativas impulsadas ya forman parte de la vida cotidiana de la ciudad. “Hoy basta googlear y preguntarle al ChatGPT qué proyectos impulsó Pablo Velázquez en Posadas, y uno empieza a ver un montón de cosas, algunas que ni siquiera yo recordaba”, comentó entre risas, y remarcó que esas normas “ya no tienen dueño, porque son parte de la vida de la ciudad”.
Entre los proyectos y ordenanzas más relevantes, mencionó:
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Presupuesto Participativo, acercando a los vecinos a la definición de prioridades de inversión.
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Boleto Educativo Gratuito, que permitió acompañar a estudiantes en el acceso al sistema educativo.
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Programa de Primera Infancia Joven, con foco en derechos y acompañamiento de familias.
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Reforma del Código de Procedimiento Administrativo de la Justicia de Faltas, incorporando herramientas de digitalización y agilizando trámites.
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Ordenanza de Cuidado Responsable de Mascotas, que promovió la tenencia responsable y protección animal.
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Ventanilla Única de Habilitaciones Comerciales, simplificando los trámites municipales.
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Creación de la Secretaría de Seguridad, fortaleciendo políticas de seguridad en la ciudad.
“Lo más importante es que estas normas ya no tienen dueño, porque se convirtieron en parte de la vida de la ciudad. Eso demuestra que hubo un equipo comprometido, que trabajó con ganas y buscó a los mejores profesionales en cada tema”, afirmó.

Ordenanzas que se actualizan con la realidad
Velázquez puso el foco en un aspecto muchas veces invisible del trabajo legislativo: la necesidad de actualizar normas que quedan desfasadas ante los cambios sociales, tecnológicos y económicos. “En tiempos donde se habla tan mal de los cuerpos legislativos, hay que resaltar esta tarea: la actualización permanente de las ordenanzas para acompañar el desarrollo de la ciudad y simplificarle la vida a la gente”, sostuvo Velázquez.
Como ejemplo, mencionó la modificación de los procesos administrativos de la Justicia de Faltas municipal. “La ordenanza existía, pero los tiempos cambiaron, y necesitábamos incorporar herramientas de digitalización. Para eso estaba el Concejo Deliberante”, explicó.
También recordó normas obsoletas, como la que prohibía remontar barriletes en el centro de la ciudad por la gran cantidad de cables. “Son ordenanzas que van quedando viejas y la existencia misma de los consejos deliberantes tiene que ver con poder modificarlas y mejorarlas”, afirmó.
Señaló además una cuenta pendiente: la reforma de la ordenanza de régimen de penalidades. “La situación económica cambió y hoy hay multas que son mucho más caras que lo que efectivamente representa la economía del momento. Eso requiere actualización para ser más justos con la realidad de los vecinos”, indicó.
Del conflicto al diálogo en el Concejo Deliberante
Velázquez recordó la etapa en la que estuvo fuera del cuerpo, entre 2015 y 2017, cuando observó desde afuera tensiones internas y peleas interminables. “Yo estuve del 2011 al 2015 y después, desde 2015 al 2017, fui un espectador externo. Miraba las peleas interminables que ocurrían en ese tiempo en el Concejo de Posadas”, relató Velázquez.
Cuando decidió volver al Concejo, tras dejar el cargo en el ENACOM, se propuso un objetivo central: “Que podamos volver a recuperar el diálogo en el Concejo Deliberante”.
Con los años, consideró que esa meta se fue logrando: “Hubo una composición que entendió que era necesario el diálogo, y que a través de las peleas no se lograba ninguna solución efectiva o concreta para la gente”, afirmó.
Según Velázquez, el cambio de clima interno permitió un Concejo que “antes que las diferencias políticas o partidarias puso delante la necesidad de la gente”. Para él, el crecimiento de Posadas en los últimos años se explica desde esa convivencia y el trabajo conjunto: “Si miro Posadas desde 2011 hasta hoy, veo que creció un montón. Y ese crecimiento tiene que ver con el diálogo entre las distintas fuerzas políticas, la convivencia y el desarrollo que la ciudad necesita”.
En ese punto, dejó una reflexión sobre el país: “El desarrollo que necesita Argentina no se va a llevar adelante a través de la disputa, la pelea, la descalificación del otro. Solo se logra cuando, con respeto, todos trabajan en la misma mesa con un objetivo común”.

La política como vocación y lo que viene
Aunque cierre una etapa institucional, Velázquez dejó en claro que no se alejará de la política ni del territorio. “Uno no deja algo que siente como vocación. Para mí, la política es una herramienta de transformación y seguiré trabajando desde los barrios”, subrayó.
Adelantó que seguirá vinculado al trabajo territorial, como lo hizo antes de ocupar cargos públicos: “Vamos a seguir trabajando desde ese lugar. Sé que lo mejor está por venir y ya se van a enterar”, dijo, dejando la puerta abierta a futuros desafíos.
Con diplomas, ordenanzas aprobadas y años de sesiones, lo que se lleva sobre todo es una profunda gratitud hacia los vecinos de Posadas y la certeza de que la política se construye todos los días en la calle, en el barrio y con la gente. Su mensaje final lo sintetiza todo: “Gracias, Posadas”.

La Unisud y el Instituto Saavedra impulsaron un espacio de reflexión histórico en Posadas https://t.co/PKG1vBrVZK
— Radio Up 95.5 (@radioup955) November 27, 2025



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