La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) estimó que la eliminación de las retenciones al agro en Argentina permitiría alcanzar exportaciones por US$50.500 millones en 2036, con un incremento de recaudación estatal de US$296 millones respecto al esquema actual. El análisis, difundido este 26 de abril en Buenos Aires, sostiene que la medida sería fiscalmente sostenible y rentable, ya que el impacto inicial se compensaría rápidamente mediante mayor actividad económica y recaudación tributaria.
El estudio compara dos escenarios: uno de continuidad del esquema vigente y otro con reducción gradual de los Derechos de Exportación (DEX) en dos años hasta su eliminación total en 2028. Según el modelo AGMEMOD Argentina, la quita del tributo actuaría como un incentivo directo para expandir la producción.
En ese contexto, la superficie sembrada crecería hasta 43,4 millones de hectáreas en 2036, frente a un aumento marginal del 3% proyectado si se mantienen las políticas actuales. Este salto, combinado con mayor inversión en tecnología, impulsaría la producción total a 182,6 millones de toneladas, lo que implica un incremento del 10,1%, liderado por el complejo soja y seguido por el maíz.
El informe remarca además el impacto en el ingreso de divisas, un factor clave para la macroeconomía argentina. Bajo un esquema sin retenciones, las exportaciones superarían en US$6.400 millones a las del escenario base, fortaleciendo las reservas y el flujo externo.

En términos fiscales, la BCR sostiene que la pérdida inicial por la eliminación de los DEX se compensaría en un plazo breve. Esto se explicaría por el aumento en la recaudación de Impuesto a las Ganancias y del impuesto a los Débitos y Créditos, producto de una mayor rentabilidad y actividad económica. Además, el efecto multiplicador de la inversión agroindustrial impactaría en otros sectores.
El documento indica que desde la campaña 2029/30 la recaudación nacional sería superior en el escenario sin retenciones, alcanzando en 2036 un saldo positivo de US$296 millones frente al esquema actual.
Las provincias también resultarían beneficiadas desde el inicio. Al tratarse de un impuesto no coparticipable, su eliminación no afecta sus ingresos directos, mientras que el crecimiento económico incrementaría la recaudación por Ingresos Brutos y Sellos. Para 2036, se proyecta un ingreso adicional de US$989 millones para los fiscos provinciales.
El informe identifica 2028 como el punto de quiebre fiscal, con 2027 como único año con saldo negativo, estimado en US$153 millones. A partir de allí, la tendencia se revierte y se consolida un escenario favorable.
En conjunto, la recaudación de Nación y provincias superaría en US$1.286 millones anuales al esquema actual hacia 2036. La entidad concluye que la eliminación de retenciones representa una reforma con efectos positivos sostenidos, donde el costo de transición sería limitado y temporal, frente a beneficios crecientes en producción, exportaciones y recaudación.



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