La localidad de Santa Ana sigue con atención la investigación judicial que se inició después de que el pequeño Erik Bogado (8) falleciera, presuntamente por una infección por medicamentos -según los familiares-. El hecho despertó malestar no sólo en el núcleo familiar, sino en otros vecinos de la ciudad que llevaron adelante quemas de goma y manifestaciones frente al hospital de Santa Ana durante dos noches seguidas, en reclamo a lo que denunciaron como mala atención y falta de especialistas.
En ese escenario todavía caldeado, la intendenta Mabel Pezoa -sobre quien también recayeron críticas de parte de los vecinos, según pudo conocer en el lugar Radio Up– mantuvo una reunión este viernes al mediodía con la familia del niño. Del encuentro participaron la madre Tatiana Bogado, el padre, Alberto Márquez, las abuelas materna y paterna —Mariela Rolón y Blanca Lonh—, y tías de Erik, María Márquez y Ramona Márquez.
Allí entablaron una conversación sobre lo ocurrido. La mandataria brindó información sobre el procedimiento que le compete, mientras que la familia pidió precisiones sobre el rumor de un supuesto abuso -condición que la autopsia descartó, tal como ya informó este medio tras consultar con fuentes judiciales-.

Durante la reunión, la intendenta, junto al jefe de la Comisaría local, subcomisario Lucas Meza, informó los datos oficiales aportados por el Ministerio de Salud Pública y el Juzgado de Instrucción N° 7 de Posadas que interviene. El equipo municipal ratificó que el niño no fue víctima de abuso ni presentó signos de agresión física o sexual, y además desestimaron cualquier acusación contra el padrastro.
Entre los últimos movimientos en el caso, la Justicia ordenó investigar a dos médicos del hospital local respecto a la intervención médica realizada sobre el menor, quien ingresó a Emergencias el 29 de septiembre por la tarde.
Repudio al uso político del dolor
Los familiares habrían repudiado el uso político de la tragedia con “insitadores” vinculados al ex intendente Pablo Castro. Según señala un comunicado emitido por la Municipalidad, la familia de Erik habría denunciado que fue manipulada e instigada a reaccionar violentamente contra el hospital y el municipio.

Siempre siguiendo la versión que aportó en un comunicado la Municipalidad de Santa Ana, los familiares habrían identificado entre los “instigadores” a ‘Pepe’ Galeano, Mari Recalde, Cecilia y Valeria Mieres, y Saúl Figueroa, entre otros. También habrían señalado que la concejal Otilia Alderete, cercana al grupo político mencionado, intentó hacerlos firmar documentación en medio del tumulto, según acusan desde el equipo de Pezoa.
Acompañamiento
Según la Municipalidad, la familia expresó su agradecimiento al Hospital Nivel I de Santa Ana por la atención brindada y hasta habrían pedido disculpas por las manifestaciones hechas esta semana.
“La Municipalidad y el sistema de salud siempre estuvieron con nosotros. Desde que uno de mis hijos, de 2 años, fue detectado con un problema renal, el acompañamiento ha sido constante”, manifestó la madre Tatiana, siguiendo lo que confiaron desde el municipio.
Mientras que una de las abuelas de Erik valoró: “Nos alivia enormemente saber que nuestro bebé no sufrió abuso. Sobre nuestro dolor, se había abierto otra herida con dichos malintencionados”.
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