Santa Ana está conmocionada tras la muerte de Erik Benjamín Bogado , un niño de 8 años que falleció luego de ser trasladado desde el hospital local al Hospital Pediátrico de Posadas. El caso expuso presuntas falencias en la atención hospitalaria, generando protestas de vecinos y familiares durante dos noches consecutivas frente al hospital y la comisaría de la localidad.
Según los familiares, el lunes por la tarde, tras varios días de atención por problemas de salud, el niño sufrió una convulsión en su hogar. Al acudir al hospital de Santa Ana, no había ambulancia disponible, por lo que el traslado se realizó en un vehículo particular.

Al llegar, no se encontraba un médico de guardia y las enfermeras aplicaron medicamentos inyectables mientras esperaban una ambulancia de otro municipio. La familia denunció que la unidad no contaba con oxígeno en condiciones óptimas y presentaba fallas en el equipo. Benjamín llegó sin vida a Posadas.

Tras la autopsia realizada en la Morgue Judicial de Posadas, se confirmó que la causa de la muerte fue una infección generalizada. Fuentes consultadas confirmaron que el examen forense descartó cualquier abuso sexual, aclarando de manera oficial esta hipótesis que había circulado en los primeros días.
Se ordenó investigar a los profesionales de la salud que intervinieron en la primera asistencia al menor en Santa Ana. Se trata de dos médicos del hospital local, quienes presuntamente no detectaron a tiempo el cuadro de infección que afectaba al niño, limitándose a suministrarle medicación para bajar la fiebre.
El caso continúa bajo investigación judicial, mientras la comunidad de Santa Ana mantiene el reclamo por mejoras en la atención sanitaria y exige respuestas a las autoridades locales.
Quemas y reclamos contra autoridades del Hospital de Santa Ana
El hecho desató protestas vecinales entre el martes y el miércoles. En ambas jornadas se realizaron movilizaciones frente al hospital y a la municipalidad de Santa Ana, que incluyeron quema de cubiertas y reclamos por mejoras en la atención.
Según los registros que pudo hacer Radio Up en el campo, el martes se movilizó al menos un centenar de personas y, al día siguiente, esa cifra se duplicó. Entre las denuncias que expusieron los vecinos, reiteraron en la falta de médicos de guardia, la precariedad de la ambulancia -que a menudo carece de combustible y no está en condiciones mecánicas para atender urgencias, señalaron-, la escasez de turnos y la falta de especialistas, y el maltrato hacia los pacientes.
Los testimonios señalan que madres con niños deben esperar durante horas a la intemperie, incluso de madrugada, para conseguir turnos, debido a que la directora del hospital no permite el ingreso temprano «para que no se ensucie el piso».



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