En el marco del Festival de Cosquín 2026, los gobernadores Martín Llaryora (Córdoba) y Maximiliano Pullaro (Santa Fe) mantuvieron un encuentro clave para marcar su posición frente al proyecto de reforma laboral impulsado por el presidente Javier Milei.

Reforma laboral en debate: gobernadores piden revisión de proyecto
Si bien ambos mandatarios coincidieron en la necesidad de modernizar las leyes laborales y reducir los costos de los juicios, especialmente para las pequeñas y medianas empresas (Pymes), dejaron en claro que no apoyarán medidas que impliquen recortes de derechos vigentes ni que afecten las arcas provinciales a través de la baja de impuestos coparticipables.

Según informes técnicos, la propuesta oficial contempla la reducción del Impuesto a las Ganancias para empresas, una medida que podría impactar con más de $3,1 billones en la masa coparticipable, comprometiendo los presupuestos provinciales. Llaryora y Pullaro coincidieron en que los ajustes deberían enfocarse en tributos nacionales, como retenciones o el impuesto al cheque, y no solo en los coparticipables.
El gobernador cordobés destacó la importancia de incorporar nuevas tecnologías y la inteligencia artificial al mundo laboral, aunque aclaró que sus legisladores analizarán el proyecto “punto por punto” debido a las divergencias internas. Por su parte, Pullaro defendió el modelo productivo del interior y la generación de empleo frente al centralismo porteño: “Somos provincias que no esperan planes, lo que piden es trabajo”.

El encuentro también sirvió para reafirmar la defensa de los festivales populares como motores de empleo, mostrando un enfoque diferente al del Gobierno Nacional en materia de fiscalización.



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