El último Monitor de Opinión Pública de la consultora Zentrix, correspondiente a diciembre de 2025, expone un escenario de fuerte desaprobación social hacia Claudio “Chiqui” Tapia, presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), en un contexto nacional atravesado por el malestar económico y la desconfianza institucional.
De acuerdo al relevamiento, el 54,7% de los argentinos tiene una imagen negativa de Tapia, un dato que lo ubica entre las figuras públicas con mayor nivel de rechazo. La desaprobación se intensifica notablemente entre los votantes del presidente Javier Milei, donde el rechazo alcanza el 85,6%, evidenciando que la figura del dirigente deportivo quedó inserta en la lógica de la polarización política.

Crisis económica y traslado del malestar social
El informe de Zentrix contextualiza esta percepción dentro de un clima social adverso. El 77,6% de los encuestados afirmó que su salario no alcanza frente a la inflación, mientras que el 55,3% calificó la situación económica del país como negativa. A su vez, el 64% de la población se identifica como clase media baja o baja, un dato que grafica el deterioro del poder adquisitivo y la fragilidad social.
En este escenario, figuras institucionales vinculadas al deporte, históricamente alejadas del centro del debate político, comienzan a ser evaluadas con los mismos parámetros de exigencia y desconfianza que los dirigentes partidarios.

Desconfianza institucional y debate sobre el modelo deportivo
El estudio también revela que el 59,7% de los argentinos no se siente representado por los datos oficiales de inflación, lo que profundiza el clima de descreimiento hacia las instituciones. Este factor impacta directamente en la percepción sobre la AFA y su conducción, especialmente en debates como el de las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD), que aparece fuertemente atravesado por la grieta política.
Lejos de quedar circunscripto al plano futbolístico, el rol de Tapia se asocia hoy a discusiones más amplias sobre poder, transparencia y conducción institucional, en un contexto donde el humor social es predominantemente crítico.

Un año definido por el malestar
Al cierre de 2025, la palabra que más se repite entre los encuestados para definir el año es “desastre”, seguida por otros términos vinculados a la crisis. La esperanza aparece de manera marginal y más asociada a expectativas futuras que a una evaluación positiva del presente.
En ese marco, la figura de Chiqui Tapia aparece como una de las más cuestionadas del espacio público argentino, con una imagen que refleja el desgaste institucional y el impacto del contexto económico sobre la opinión social.



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