La Semana Santa en Misiones suma un nuevo capítulo de profundidad cultural y espiritual con la presencia de Chango Spasiuk, quien será protagonista de una propuesta artística única en las reducciones jesuíticas de San Ignacio Miní. En el marco del programa Naturaleza Santa 2026, el reconocido compositor y acordeonista anticipó en diálogo con Radio Up un espectáculo que trasciende lo musical para convertirse en una experiencia de introspección, memoria y encuentro colectivo.
Un concierto atravesado por la espiritualidad de Semana Santa
En un escenario cargado de historia y simbolismo, con más de 300 años de legado jesuítico, Spasiuk encabezará un concierto posterior a la celebración del Jueves Santo. La propuesta artística incluirá la participación de la Orquesta Sinfónica Juvenil de la UNAM, el coro universitario y el ensamble Sur del Sur, bajo la dirección de Nicolás Albornoz, junto a músicos invitados como Matías Martino en piano, Javier Martínez en percusión, Enzo De Martini en guitarra y la voz solista de Flor Bogadilla Oliva.
El repertorio estará especialmente diseñado para el contexto litúrgico y espiritual de la fecha. Según explicó el propio artista, la primera parte del concierto estará dedicada a la música del período jesuítico barroco, interpretada por la orquesta y el coro. Luego, Spasiuk presentará composiciones propias en un formato de cámara, acompañado por cuerdas y piano, para finalmente dar paso a fragmentos de la emblemática Misa Criolla de Ariel Ramírez, adaptada especialmente para esta ocasión.
“Es un repertorio enfocado en el contexto del Jueves Santo, en una semana de reflexión e introspección. No es un concierto festivalero, sino una invitación a escuchar desde otro lugar”, señaló el músico.

El chamamé como lenguaje espiritual y trascendental
Fiel a su mirada artística, Spasiuk volvió a poner en valor el chamamé como una expresión que va más allá del entretenimiento. En sus palabras, esta música puede ser entendida como “un rezo que se baila y un baile que se reza”, desafiando los prejuicios que históricamente la encasillaron como una forma meramente recreativa.
El artista misionero propuso romper con esos estigmas y revisar la música popular desde una perspectiva más profunda, reconociendo en ella elementos de espiritualidad, identidad y reflexión existencial. “Hay mucho de sagrado en la música que se toca con acordeón o guitarra, en los ritmos con los que crecimos”, expresó, invitando al público a resignificar aquello que cree conocer.
Tocar en casa: identidad, emoción y pertenencia
Nacido en Apóstoles, Misiones, Spasiuk destacó el valor especial que tiene presentarse en su tierra. Aunque ha recorrido escenarios internacionales, aseguró que tocar para el público misionero representa una experiencia “intransferible”.
“La mayoría de la gente que va a estar ahí es de la provincia. Es tocar una música que nos pertenece a todos, en un lenguaje común, vinculado a nuestra cotidianidad”, afirmó. Esa conexión con la comunidad, explicó, genera una responsabilidad distinta, atravesada por la emoción y el agradecimiento.
La cultura como respuesta frente a la violencia contemporánea
Durante la entrevista, Spasiuk también reflexionó sobre el contexto social actual, marcado por la violencia simbólica y la deshumanización en entornos digitales. En ese sentido, retomó conceptos de Rita Segato, quien advierte sobre una “era del espectáculo de la crueldad”.
Frente a ese escenario, el músico defendió el rol del arte como herramienta de transformación. “La cultura no es solo entretenimiento, es un espacio donde colectivamente podemos pensar lo que queremos y también lo que no queremos como sociedad”, sostuvo.
En esa línea, remarcó la importancia de gestos cotidianos de humanidad, educación y empatía, incluso cuando su impacto parezca mínimo. Citando a Martin Luther King Jr., recordó: “Aunque mañana no exista el mundo, igual me levantaría a regar mi manzano”.
Naturaleza, identidad y calidad de vida
Otro de los ejes de su reflexión giró en torno a la relación entre calidad de vida y naturaleza, en sintonía con la identidad misionera. Spasiuk contrastó el ritmo de las grandes ciudades con la experiencia simple de un arroyo o la sombra de un árbol nativo.
“Entre Times Square y un arroyito en Misiones, me quedo toda la vida con ese arroyo”, afirmó, reivindicando una visión que prioriza la biodiversidad, la vida comunitaria y el contacto con lo esencial por sobre el consumo.
Semana Santa en Misiones: turismo, cultura y espiritualidad
El espectáculo en San Ignacio Miní se consolida como uno de los momentos centrales de la agenda de Semana Santa en la provincia. Con entrada libre y una propuesta que integra patrimonio histórico, música en vivo y experiencias espirituales, Misiones refuerza su posicionamiento como destino turístico-cultural.
La combinación de artistas de renombre, talentos locales y escenarios únicos no solo promueve la identidad regional, sino que también impulsa la economía local y fortalece el vínculo entre cultura y turismo.

Una invitación a la experiencia colectiva
Más allá del concierto, Spasiuk dejó un mensaje claro: la salida es colectiva, pero también implica responsabilidad individual. Invitó a salir de las pantallas, a encontrarse cara a cara y a recuperar la capacidad de sentir al otro.
En definitiva, la presentación en San Ignacio Miní no será solo un evento musical, sino una experiencia de encuentro, reflexión y celebración, donde la música se convierte en puente entre lo espiritual, lo cultural y lo humano.
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