Fabricio Olivera, coleccionista y cinéfilo, integra el equipo Cazafantasmas Argentina Oficial. En Arriba la Radio por Radio Up, contó cómo junto a otros fanáticos se visten como los personajes de la saga para participar en eventos solidarios, recolectar donaciones y llevar alegría a niños y familias en Misiones.
La pasión por la icónica película de los años 80 se transformó en un proyecto con impacto social. “Somos miembros de Cazafantasmas Argentina Oficial, avalados por Ghost Corp, la empresa dueña de las películas. Lo que hacemos son eventos a beneficio. No cobramos por las fotos, pedimos alimentos, ropa o pañales que llevamos a merenderos y comedores”, explicó Olivera.

Cumpleaños solidarios y fotos inolvidables
El grupo se caracteriza por asistir a fiestas y encuentros sin fines de lucro. “Si nos invitan a un cumpleaños, no pedimos plata. Pedimos colaboración con donaciones. Los chicos se sacan fotos con nosotros, juegan y al mismo tiempo ayudamos a quienes lo necesitan”, detalló.
La reacción del público, especialmente de los niños, es un motor para seguir adelante. “Es increíble cuando un nene te dice: ‘Yo vi la peli y quiero ser un cazafantasmas’. Ese momento de alegría es lo mejor que nos puede pasar”, confesó.
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Fandom con compromiso social
Olivera asegura que la experiencia va más allá del cosplay. “A veces nos ponemos los trajes y vamos al centro para promocionar, pero la mayoría de las veces participamos en eventos solidarios. Ya tenemos contacto con varios comedores a los que llevamos lo recaudado”, señaló.
La propuesta combina cultura pop y solidaridad, generando un puente entre el entretenimiento y la ayuda comunitaria.

El coleccionista detrás del disfraz
Detrás del traje de cazafantasmas está el mismo Fabricio que colecciona figuras de acción y comparte reseñas en Faquepeli. “Tengo más de 500 figuras. Algunas sobrevivieron a mi infancia, como un Goku de los 90 que me regalaron mis padres. Le tengo un cariño enorme”, contó. Esa faceta de coleccionista se conecta con la pasión que lo lleva a vestirse de héroe en eventos solidarios.
Para Olivera, el cine no solo entretiene: inspira a generar vínculos y acciones solidarias. “Más allá de la película, lo importante es transmitir alegría y ayudar a quienes lo necesitan. Jugar a ser un cazafantasmas y llevar sonrisas a los chicos es lo mejor que nos puede pasar”, concluyó.



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