La relación entre la alimentación y el desarrollo de enfermedades oncológicas vuelve a ocupar un lugar central en el debate científico. Harald zur Hausen, premio Nobel de Medicina en 2008, sostuvo que el consumo habitual de carne vacuna y leche podría ser un factor de riesgo significativo en la aparición del cáncer colorrectal.
Dieta y cáncer: el Nobel zur Hausen señaló riesgos en el consumo de carne vacuna
El científico alemán, fallecido en 2023, fue contundente al señalar que las dietas ricas en productos provenientes del ganado bovino muestran una correlación directa con mayores tasas de tumores malignos en el colon. “El consumo de carne vacuna es un factor de riesgo elevado para el cáncer del colon”, afirmó en distintas oportunidades, respaldado por evidencia epidemiológica acumulada a lo largo de los años.

Durante su participación en el Día Mundial de la Investigación en Cáncer, realizado en Madrid, zur Hausen explicó que los índices de cáncer colorrectal son notablemente más altos en países como Japón y Corea del Sur donde la carne vacuna forma parte habitual de la dieta en comparación con India, donde su consumo es mínimo por motivos culturales y religiosos.
Según diversos estudios, la carne roja contiene compuestos como el hierro hemo y sustancias que se generan durante su cocción a altas temperaturas, las cuales están asociadas a un mayor riesgo de desarrollar tumores. En esta línea, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC) clasificaron a las carnes procesadas como carcinógenas y a la carne roja como “probablemente carcinógena”.

Más allá de los factores químicos, zur Hausen planteó una hipótesis innovadora: la posible presencia de uno o más virus bovinos termorresistentes en la carne y la leche, que podrían desempeñar un rol oncogénico en el desarrollo del cáncer colorrectal. “Los datos disponibles son compatibles con la interpretación de que un factor específico de la carne podría estar implicado”, sostuvo.
El investigador alentó a profundizar las investigaciones sobre posibles agentes infecciosos presentes en productos derivados del ganado. “Solo puedo animar a los jóvenes investigadores a que estudien este tema con más atención”, expresó.

Además, advirtió sobre el consumo de leche vacuna, especialmente durante la lactancia, al considerar que el ganado bovino representa “un factor de riesgo claro”. Estudios observacionales detectaron que personas con intolerancia a la lactosa presentan hasta un 45% menos de riesgo de desarrollar ciertos tumores, aunque aún no existe evidencia concluyente que confirme una relación causal directa.
El mensaje de zur Hausen no fue prohibitivo, sino preventivo. Recalcó la importancia de moderar el consumo de carnes rojas y procesadas, mantener un peso saludable y priorizar dietas basadas en alimentos de origen vegetal. “Prevenir es mejor que curar, especialmente si se actúa desde edades tempranas”, afirmó.
El legado del científico alemán, reconocido mundialmente por su descubrimiento del vínculo entre el virus del papiloma humano y el cáncer de cuello uterino, deja abierta una nueva línea de reflexión sobre el impacto de la alimentación en la salud pública y la necesidad de fortalecer las políticas de prevención del cáncer.



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