Brasil alcanzó en 2025 su mejor resultado en la reducción del trabajo infantil desde 2017, tras retirar a 4.318 niños, niñas y adolescentes de contextos de explotación laboral, según datos oficiales difundidos por el Ministerio de Trabajo y Empleo (MTE). De ese total, el 80 % se encontraba en las formas más graves de trabajo infantil, consideradas de alto riesgo para la salud, la integridad y el desarrollo de los menores.
El informe señala que el estado de Minas Gerais lideró la cantidad de rescates con 830 casos, seguido por São Paulo con 629 y Mato Grosso do Sul con 235. En contraste, las cifras más bajas se registraron en Acre, con un caso; Amapá, con siete; y Tocantins, con 22.

Desde el Gobierno brasileño destacaron que los resultados responden a la implementación de un proyecto nacional orientado a fortalecer la Auditoría Fiscal del Trabajo. La estrategia se basa en el uso de datos y evidencias para focalizar operativos, nuevas metodologías de intervención, capacitación técnica para inspectores y mejoras en los sistemas de gestión de la inspección laboral.
Uno de los avances más relevantes fue la consolidación del Grupo Especial Móvil de Combate al Trabajo Infantil (GMTI), que en 2025 contó por primera vez con un equipo fijo de supervisión con alcance nacional. Este dispositivo priorizó acciones en regiones y sectores con mayor incidencia de vulneración de derechos de niños y adolescentes.

El coordinador nacional de inspección del Trabajo Infantil, Roberto Padilha, subrayó que los resultados reflejan el compromiso del Estado brasileño con la erradicación de esta problemática y la importancia del trabajo articulado entre organismos públicos para garantizar la protección integral de la niñez y la adolescencia en todo el país.



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