La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) convocará este martes 27 al Frente de Sindicatos Estatales y Gremios de Empresas Públicas para delinear un plan de acción ante el Proyecto de Modernización Laboral, impulsado por el Gobierno Nacional, cuyo tratamiento en el Senado está previsto a partir del 10 de febrero. La reunión se realizará a las 14 horas en el Hotel Héctor Quagliaro, en el microcentro porteño, y se espera la participación de dirigentes de todo el país, que representan a los distintos sectores estatales, desde la salud hasta el transporte y la administración pública.
La convocatoria se produce en un momento de tensión creciente entre el Ejecutivo y los sindicatos, donde el debate sobre la reforma laboral no solo involucra derechos individuales de los trabajadores, sino también la estructura fiscal y administrativa del Estado, la sostenibilidad de los organismos públicos y la capacidad de negociación de las provincias.

Rechazo frontal a la reforma laboral
El secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, fue categórico sobre la postura del sindicato: rechazo total al proyecto. Según Aguiar, la reforma representa un ataque directo a los derechos laborales conquistados históricamente y advierte que su aprobación profundizaría las desigualdades entre el sector público y privado, así como la precarización del empleo.
“Este proyecto se tiene que caer completo y para que eso suceda tenemos que salir a las calles antes de su tratamiento en el Senado. En esta iniciativa se expresa una lucha de clases que tenemos que ganar”, afirmó el dirigente, subrayando que las movilizaciones y acciones gremiales serán inevitables si el Gobierno mantiene el calendario legislativo previsto.
Impacto sobre los trabajadores estatales
Contrario a la narrativa oficial que sostiene que la reforma no afectaría al sector público, ATE asegura que numerosos organismos estatales dependen total o parcialmente de la Ley de Contrato de Trabajo, norma que sería modificada por la reforma. Entre los entes afectados se encuentran: PAMI, ANSES, Vialidad Nacional, la Dirección General Impositiva, la Dirección General de Aduanas, la Administración General de Puertos, Nucleoeléctrica Argentina, Yacimientos Carboníferos Río Turbio (YCRT), ACUMAR, el Hospital Garrahan, Dioxitek, Intercargo y Belgrano Cargas, entre otros.
Según el sindicato, la reforma no solo modifica condiciones laborales, sino que podría impactar en la seguridad laboral, los salarios, las jornadas de trabajo y las jubilaciones de los trabajadores estatales, con consecuencias directas sobre la prestación de servicios públicos esenciales.

Gobernadores y la disputa por el respaldo político
El dirigente sindical también criticó a algunos gobernadores provinciales, que tras reuniones con el ministro del Interior, Diego Santilli, habrían expresado apoyo al proyecto. Aguiar señaló que este respaldo no garantiza la aprobación legislativa y advirtió que la reforma representa una reconfiguración fiscal que perjudica a las provincias, profundizando la tensión entre los gobiernos nacionales y provinciales.
“Por más aval que exista de parte de ellos, este proyecto no puede pasar. Está orientado a quitarnos todos nuestros derechos y esconde una reforma fiscal encubierta que terminará de asfixiar a las provincias”, sostuvo Aguiar, marcando la dimensión política y económica del conflicto.
Historial de conflictos y movilizaciones
La ATE ha protagonizado históricamente movilizaciones nacionales, paros y negociaciones con los gobiernos de turno, defendiendo los derechos de los trabajadores estatales y las condiciones de los organismos públicos. Según fuentes gremiales, este encuentro del martes 27 marca el inicio de una etapa de coordinación nacional, en la que los sindicatos estatales definirán acciones conjuntas, incluyendo marchas, asambleas y medidas de visibilización mediática, antes del tratamiento del proyecto en el Senado.
El objetivo: frenar el tratamiento en sesiones extraordinarias
Uno de los objetivos inmediatos que se debatirán en la reunión será impedir que el proyecto sea tratado durante las sesiones extraordinarias del Congreso, medida que, según los sindicalistas, representaría una primera derrota política para el Gobierno. Además, buscan establecer un plan de acción escalonado, con instancias de movilización y comunicación, que permita consolidar un frente sindical unido y coordinado a nivel nacional.
“Tenemos que lograr que el Gobierno no pueda tratar el proyecto en las sesiones extraordinarias porque así asestaríamos una primera derrota parcial. Vamos a reunirnos todos los sindicatos estatales para definir un plan de acción concreto que se inicie en los próximos días”, concluyó Aguiar.

El desafío de la organización sindical en tiempos de reforma
El encuentro también servirá para debatir estrategias de concientización ciudadana, con el fin de que la población entienda cómo la reforma podría afectar los servicios públicos y la vida laboral de millones de trabajadores estatales. La ATE busca fortalecer la unidad sindical, enfrentando un contexto donde la presión política y económica es intensa y donde la defensa de los derechos laborales vuelve a posicionarse como un tema central en la agenda pública.
Última semana de negociaciones por la reforma laboral: tensión con gobernadores y rechazo sindical https://t.co/22baOWrBHy
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