La provincia de Corrientes atraviesa días de preocupación en el ámbito educativo tras una serie de amenazas registradas en distintos colegios, lo que motivó un refuerzo inmediato de las medidas preventivas por parte de la Policía. El jefe de la fuerza, Miguel Ángel Leguizamón, confirmó que se incrementaron los controles tanto en la capital como en el interior provincial.
Según explicó el funcionario, desde el pasado viernes se dispuso una presencia policial permanente en los horarios de ingreso y egreso de los estudiantes, con especial foco en aquellos establecimientos donde ya se radicaron denuncias formales. En estos casos, los operativos son más rigurosos y se desarrollan en conjunto con las autoridades escolares.

Una de las medidas implementadas incluye la colaboración de directivos y personal educativo en los accesos a los colegios, donde se solicita a los alumnos exhibir el contenido de sus mochilas como parte de los protocolos preventivos. El objetivo es garantizar condiciones seguras dentro de las instituciones y llevar tranquilidad a las familias.
Leguizamón subrayó que, independientemente de que algunas amenazas puedan ser consideradas “bromas”, este tipo de conductas constituyen delitos y deben ser abordadas con seriedad. En ese sentido, afirmó que todas las actuaciones son puestas a disposición de la Justicia para su correspondiente investigación.

Asimismo, el jefe policial hizo hincapié en el rol de las familias y advirtió que los padres no pueden desligarse del comportamiento de sus hijos, especialmente en relación con el uso de redes sociales, donde suelen originarse este tipo de situaciones. También recordó que podrían existir consecuencias legales según lo establece la normativa vigente.
Finalmente, destacó el trabajo articulado entre el Ministerio de Seguridad de Corrientes, el Ministerio de Educación de Corrientes y el Poder Judicial, además de la cooperación activa de las autoridades escolares. Este esquema conjunto busca fortalecer la prevención, garantizar la seguridad en los establecimientos y evitar la reiteración de episodios que generen alarma en la comunidad educativa.



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