El traslado del feriado nacional del 1 de marzo dejó una postal de contrastes en la capital de Itapúa. Mientras el microcentro presentó escasa circulación vehicular y peatonal, el sector del Circuito Comercial mantuvo un nivel de actividad que rompió con la típica imagen de un día no laborable.
A pesar de figurar como jornada festiva en el calendario, muchos trabajadores acudieron igualmente a sus puestos. Durante las primeras horas de la mañana, la parada de ómnibus registró movimiento, aunque inferior al habitual en días hábiles. La menor frecuencia de personas en las calles reflejó, sin embargo, el impacto del feriado en la dinámica urbana.

El Circuito Comercial de Encaranción sostuvo la actividad
Donde el ritmo fue distinto fue en el Circuito Comercial. Varios locales optaron por abrir sus puertas, apostando a la presencia de compradores y visitantes que recorren la zona en busca de precios competitivos. Comerciantes consultados indicaron que el flujo no fue masivo, pero sí suficiente para sostener cierta dinámica económica durante la jornada.
El escenario dejó en evidencia dos realidades simultáneas: un centro con tránsito reducido y una franja comercial que decidió no detener su marcha. Así, el feriado se vivió con matices en Encarnación, donde parte de la ciudad desaceleró su ritmo mientras que otra mantuvo la actividad.




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