De cara a 2027, el armado territorial de La Libertad Avanza será determinante para una posible reelección de Javier Milei. Así lo sostuvo Facundo Londero en “Arriba la radio» por Radio Up, al analizar el posible esquema de alianzas del oficialismo con gobernadores dialoguistas y fuerzas provinciales.
Recordó que en 2023 el sello libertario tuvo presencia limitada en distritos provinciales. Sin embargo, con un Milei fortalecido y un núcleo duro consolidado, el escenario podría cambiar.

Gobernadores en modo electoral
Según explicó, a partir de fines de este año tanto el Gobierno nacional como las provincias entrarán en “modo electoral”. Con 22 de las 24 provincias renovando gobernador en 2027, cada movimiento político tendrá impacto directo en la competencia local.
Londero mencionó casos como Chaco, Entre Ríos, Jujuy, Mendoza y San Luis, donde gobiernan fuerzas no libertarias pero con vínculos de diálogo con la Casa Rosada. Allí podría consolidarse una estrategia de alianza bajo el sello violeta.
El interrogante central será si esos acuerdos se formalizan como coaliciones transparentes o si La Libertad Avanza opta por competir con candidatos propios.

El peso del sello libertario
El analista remarcó que el sello de La Libertad Avanza tiene hoy un peso político propio, capaz de incidir en el resultado provincial. Sin embargo, también puede generar fracturas si se imponen candidaturas sin consenso.
En ese sentido, señaló que la conducción política del espacio, con fuerte centralidad en Karina Milei, podría convertirse en un factor de tensión en distritos donde ya existen estructuras consolidadas.
Una división entre oficialismos provinciales y libertarios puros podría favorecer a oposiciones tradicionales, especialmente en provincias con fuerte arraigo peronista.

Impacto nacional e internacional
Londero también introdujo un elemento externo: el escenario geopolítico. La relación estratégica con Estados Unidos y el contexto electoral norteamericano podrían tener efectos indirectos sobre la política argentina.
Sin embargo, subrayó que el eje decisivo seguirá siendo la evolución de la economía doméstica. Inflación, poder adquisitivo y empleo serán variables centrales para sostener o ampliar el apoyo electoral hacia 2027.
Mileísmo versus antimileísmo
El politólogo describió el actual escenario como una profundización de la polarización. La lógica mileísmo versus antimileísmo organiza el debate público y condiciona los movimientos de gobernadores y partidos tradicionales.
En provincias como Córdoba, Santa Fe y Misiones, donde predominan armados locales fuertes, la irrupción libertaria podría reconfigurar alianzas históricas y alterar el equilibrio político.
“El poder del sello de La Libertad Avanza es muy fuerte y va a ser un elemento diferente a tener en cuenta”, resumió.
El camino hacia 2027, concluyó, dependerá tanto de la economía como de la capacidad del oficialismo para construir acuerdos sin erosionar su identidad.



//



