Empresarios advierten que, tras la detección de un nuevo caso en Argentina, el ingreso ilegal de productos avícolas por fronteras “más permeables” incrementa el riesgo sanitario y amenaza a una industria en pleno crecimiento.
El sector avícola paraguayo encendió las alarmas tras la confirmación de un nuevo caso de influenza aviar en Argentina. Empresarios advierten que el peligro sanitario no solo radica en la cercanía geográfica, sino en el aumento del contrabando desde el país vecino, en un contexto donde —según sostienen— las fronteras están “cada vez más permeables”.
El último antecedente en Argentina se había registrado en octubre de 2025 en aves de traspatio de la provincia de Buenos Aires. Esta vez, la detección corresponde a animales de corral comerciales en la misma provincia.
Gerónimo Vargas, directivo de Pollpar (Pollos Kzero), expresó su preocupación ante el escenario regional. “Las aves no conocen fronteras”, afirmó, al tiempo de señalar que la expansión del virus hacia Paraguay representaría “un golpe duro” para un rubro que atraviesa una etapa de crecimiento sostenido.
Contrabando, el mayor temor
Aunque Paraguay prohibió la importación de productos avícolas argentinos, Vargas advirtió que el ingreso ilegal no se ha frenado. “El contrabando aumenta el riesgo sanitario”, explicó, subrayando que, además del impacto comercial histórico, ahora se suma la amenaza epidemiológica.
También mencionó el ingreso de mercaderías desde Brasil y cuestionó la debilidad en los controles. “Las fronteras paraguayas hoy están más permeables de lo que estaban hace unos meses”, remarcó.
Los empresarios estiman que, ante el eventual cierre de mercados internacionales a Argentina —como ocurrió en episodios anteriores— podría generarse una sobreoferta interna en ese país, lo que incentivaría aún más la “ruta del contrabando” hacia Paraguay.
Controles y respuesta sanitaria
Desde el punto de vista sanitario, Vargas reconoció el trabajo del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), que estableció la prohibición temporal de importar aves vivas, huevos y productos avícolas procedentes de Argentina.
No obstante, insistió en que el eslabón más vulnerable sigue siendo la frontera. “Estamos viendo un trabajo pobre en el control fronterizo, pero un muy buen trabajo internamente en nuestra producción”, señaló.
En la misma línea, Blanca Ceuppens, presidenta de Granja Avícola La Blanca (Pechugon), pidió reforzar los controles del ingreso de aves vivas y productos avícolas, especialmente en zonas limítrofes.
Cabe señalar, además, que según Senacsa, en 2025 Paraguay importó productos avícolas argentinos por apenas US$ 13.606 (2.620 kilos de carnes procesadas). En contraste, la exportación paraguaya del sector alcanzó los US$ 5 millones, superando 1,5 millones de kilos, además de abastecer casi en su totalidad el mercado interno.
Recomendación a consumidores
El sector instó a los consumidores a comprar exclusivamente en comercios formales y evitar productos ofrecidos en la vía pública o en zonas fronterizas, como Clorinda, donde suele detectarse mayor circulación de mercadería ilegal.
La consigna es clara: reforzar la prevención para blindar la producción nacional y evitar que el riesgo sanitario cruce la frontera.



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