Río de Janeiro atraviesa uno de sus operativos más violentas en años: entrado el jueves, ya se confirmaron 130 los muertos producto de un megaoperativo policial contra el Comando Vermelho. A ello se suman detenciones masivas y denuncias de familias y vecinos de ejecuciones en la vía pública que ya motivaron pedidos de investigación de organismos internacionales y del propio Poder Judicial de Brasil.
Frente a ese escenario, Caio Manhanelli, consultor en comunicación y marketing político que siguió la cobertura desde Brasil, afirmó que detrás de la escalada hay múltiples “agendas” y una decisión deliberada de construir una marca del gobierno de Claudio Castro, gobernador del Estado de Río de Janeiro, basada en la represión. “Tenemos la agenda de Castro… su gobierno no está saliendo muy bien en nada. Y obviamente en la seguridad también está pasando muy mal”, dijo.
Manhanelli relativizó la explicación exclusiva de lucha contra el narcotráfico y puso en primer plano la dimensión política: “Claudio Castro decidió salir de acá con una marca, una marca de gobierno que sea la represión, entonces combatir el narcotráfico”. Según el consultor, esa política se expresa en operativos que, desde 2023 en adelante, dejaron sistemáticamente numerosos muertos: “Por operativo, había 10 muertos”, reconstruyó en charla con La Última Rosca por Radio Up.

El consultor añadió además un eje geopolítico y de alianzas: planteó que la polarización y los acercamientos internacionales (mencionó vínculos ideológicos con la derecha y Jair Bolsonaro y la influencia de actores externos) contribuyen a que la estrategia de seguridad se torne más agresiva. “Se sospecha que hay una agenda pro Estados Unidos, la aproximación de Trump a Lula también es indicativo”, señaló Manhanelli.
Favelas en Río de Janeiro copadas por las milicias
En su diagnóstico sobre la dinámica local, Manhanelli trazó la línea entre milicias y organizaciones narcocriminales. Recordó que la milicia —grupos que operan con prácticas criminales dentro del propio Estado— se consolidó en amplios territorios de Río de Janeiro y que al mismo tiempo el Comando Vermelho salió de su debilidad y comenzó a recuperar espacio y conexiones internacionales tras la pandemia. “La milicia empujó al Comando para fuera, y ahora el Comando vuelve a retomar zonas del norte de Río”, explicó.
Sobre el impacto humano, el consultor fue terminante: “Para la élite carioca, para la gente de la zona sur, la gente blanca que tiene plata, es más un pobre bandido muerto. Pero para la gente que vive en la favela es una desesperación, no sabés si vas a volver a tu casa”. Manhanelli describió escenas de pánico: vecinos atrapados sin transporte, relatos de balaceras y versiones que hablan de ejecuciones en la calle. “Lo que pasó fue básicamente el viejo oeste en Río de Janeiro”, dijo.

La dimensión institucional también fue parte de su exposición: Manhanelli recordó intervenciones federales anteriores y advirtió sobre el efecto de declarar estados de excepción o GLO (operaciones con fuerzas nacionales), que en su opinión despojan de legitimidad a las autoridades estatales y tensan las responsabilidades políticas. “Cuando tú declaras una GLO… eso es un estado de excepción”, afirmó, y señaló que la Corte Suprema y organismos internacionales habían comenzado a reclamar explicaciones por la forma en que se ejecutaron los operativos.
Batallas que se concentrarán en Río
Consultado por consecuencias futuras, Manhanelli previno sobre una escalada de batallas y señaló que la disputa entre milicias, Comando Vermelho y otras facciones puede profundizar la violencia local sin depender de fronteras. En ese sentido, minimizó el posible escenario de que criminales del Comando se pasen a territorio argentino en busca de refugio. “La discusión va a ser allá en Río, en contra de la policía de Castro, en contra la milicia que toma el espacio del Comando Vermelho”.
Para Caio Manhanelli la crisis de Río combina errores de estrategia, un componente político electoral y la recomposición de bandas y milicias que complican cualquier salida exclusivamente policial. “Se está produciendo una máquina de matar”, concluyó, en una advertencia que pone foco tanto en la dimensión humana como en la política de seguridad implementada.
Mirá la entrevista completa a Caio Manhanelli en Radio Up acá:
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