La temporada de verano ya es una realidad tangible en la región y el sector turístico experimenta un movimiento frenético de consultas y reservas. En un contexto económico donde el valor del dinero y la seguridad del viajero son prioridades, las agencias de viajes han tenido que diversificar su oferta para captar a un público que, si bien tardó en decidirse, no está dispuesto a resignar su descanso anual.
Tamara Alvidez, referente del sector y agente de viajes, brindó detalles en diálogo con Radio Up sobre cómo se está configurando el mapa de destinos para este año. Según la especialista, la oferta se divide hoy entre quienes buscan la exclusividad del Caribe y el Norte de Brasil, y aquellos que optan por la practicidad y el costo de las salidas terrestres en colectivo.
A diferencia de temporadas anteriores, la conducta del consumidor ha mostrado matices interesantes. «Hay mucha gente que le gusta planificar su viaje con mucha anticipación, así que para esas personas ya teníamos preparado lo que es el Norte de Brasil y el Caribe«, explicó Alvidez. Estos destinos, que suelen implicar aéreos y estancias prolongadas, permiten una financiación en cuotas que resulta atractiva para el bolsillo del viajero previsor.
Sin embargo, la gran novedad de este año es la incorporación de destinos alternativos para fidelizar a los clientes recurrentes. Además de los clásicos Camboriú y Canasvieiras, la agencia ha sumado a su catálogo a Itapoá. Esta playa se presenta como una opción low cost ideal para quienes ya conocen el sur brasileño pero buscan una experiencia diferente sin elevar significativamente el presupuesto.

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En la actualidad, los paquetes más accesibles parten desde los 480 dólares para traslados en colectivo. Existen opciones intermedias de 650 dólares que incluyen siete noches de alojamiento, traslados desde Posadas, asistencia médica y, fundamentalmente, el acompañamiento de un coordinador permanente.
Para la mujer, el factor humano es determinante: «Tienen la seguridad de que todo el tiempo están acompañados y respaldados por la empresa. Es por ahí lo que mucha gente no se anima a viajar sola y busca esta alternativa». Esta modalidad «all-inclusive» operativa quita el estrés de los trámites en la Aduana y las conexiones aeroportuarias, permitiendo que el turista solo se preocupe por disfrutar.
A pesar de que el inicio de la comercialización fue pausado, el cierre de diciembre marcó un punto de inflexión. El mercado local mostró una lentitud inusual en los meses previos, atribuida a la incertidumbre laboral y la demora en la confirmación de licencias. No obstante, la tendencia se revirtió drásticamente en los últimos días del año.

«La demanda fue bastante lenta. Notamos este año, a diferencia de años anteriores, que la gente tardó más en decidir dónde viajar», señaló la agente. Sin embargo, aseguró que en la última semana de diciembre el movimiento fue masivo, bajo la premisa de que «nadie se quiere quedar sin sus vacaciones».
«Nosotros ya salimos a la venta hace tiempo. Para quienes planifican con anticipación, ya teníamos preparado el Norte de Brasil y el Caribe, que son viajes que generalmente se pagan en cuotas».
«Este año sumamos Itapoá, que es una playa nueva, un incentivo para los que viajan hace muchos años con nosotros y quieren conocer otra playa, pero que sea más low cost«.
«Intentamos resolver todo desde acá: trámites de Aduana, traslados y tiempos de aeropuerto. Lo que no resolvemos en la oficina, lo resuelve el coordinador en viaje para que el pasajero no se estrese».
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