La Justicia de Venezuela dispuso la libertad inmediata de 379 presos políticos este viernes por la noche, apenas 24 horas después de que el Parlamento aprobara una histórica ley de amnistía. La decisión se enmarca en el nuevo escenario político del país tras la captura de Nicolás Maduro y apunta a reconfigurar el esquema institucional en plena transición.
El anuncio fue realizado por el parlamentario Jorge Arreaza, quien tiene a su cargo la verificación del proceso. Según precisó, los beneficiarios “deben ser excarcelados entre la noche de hoy y la mañana de mañana”, en cumplimiento directo de la normativa recientemente sancionada.
Presión social y transición política
La medida se produce tras semanas de presión por parte de familiares de detenidos, que llevaron adelante manifestaciones y huelgas de hambre reclamando la liberación de los presos políticos.
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, defendió la ley como un paso hacia “una Venezuela más democrática, más justa, más libre”. En su intervención, calificó la promulgación como “un acto de grandeza” y remarcó el espíritu de reconciliación del proceso de transición: “Hay que saber pedir perdón y hay que saber también recibir perdón”, afirmó al referirse al rol de la Fuerza Armada y el Poder Judicial en la implementación de la norma.

Cuántos presos quedan y qué dudas genera la ley
De acuerdo con datos de la ONG Foro Penal, antes del anuncio permanecían encarcelados casi 650 presos políticos, pese a que la gestión interina ya había otorgado libertad condicional a otros 448 opositores tras la captura de Maduro en una incursión estadounidense a comienzos de enero.
Sin embargo, especialistas advierten que la ley podría no alcanzar a todos los detenidos. En particular, militares vinculados a hechos catalogados como terroristas quedarían excluidos del beneficio, lo que alimenta interrogantes sobre el verdadero impacto de la medida en el universo total de presos políticos.
Por su parte, el ministro de Defensa, Vladimir Padrino, respaldó oficialmente la iniciativa y sostuvo que la norma “debe interpretarse como una señal de madurez y fortaleza política, al representar un paso trascendental para lograr la estabilidad de la nación”.
Un paso clave, pero con interrogantes
La liberación de los 379 detenidos representa uno de los movimientos más significativos del actual proceso de transición en Venezuela. No obstante, el alcance definitivo de la amnistía y su impacto en la estabilidad política del país dependerán de su aplicación efectiva y de la inclusión —o no— de los casos aún pendientes.



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