Donald Trump volvió a sacudir el tablero geopolítico del Ártico y llevó el conflicto por Groenlandia a un nivel de tensión inédito. Este lunes, el presidente de los Estados Unidos vinculó explícitamente su insistente estrategia para lograr el control del territorio autónomo danés con un motivo personal: su enojo por no haber recibido el Premio Nobel de la Paz 2025, que fue otorgado a la opositora venezolana María Corina Machado.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, Trump envió una carta al primer ministro noruego Jonas Gahr Støre en la que dejó un mensaje de alto voltaje diplomático: al sentirse “descartado” por el Comité Nobel, aseguró que ya no se siente “obligado a pensar únicamente en la paz”. En la misiva, reclamó para Estados Unidos un “control completo y total” sobre Groenlandia, desafiando la soberanía que Dinamarca ejerce sobre la isla.
La amenaza no quedó en palabras. En paralelo, el conflicto pasó a incluir elementos de presión económica: Trump advirtió que podría imponer aranceles del 10% a aliados europeos —incluidos países centrales— si se oponen a sus planes, lo que encendió alarmas en Bruselas y tensó la relación con la OTAN.

“No hay documentos escritos”: el argumento con el que Trump desafió a Dinamarca
En el texto atribuido al líder republicano, Trump relativizó los derechos de Dinamarca sobre Groenlandia y apeló a un razonamiento que fue leído en Europa como un cuestionamiento directo a la legalidad internacional.
Entre los pasajes más duros, expuso que Dinamarca “no puede proteger esa tierra” de Rusia o China; que, en consecuencia, Estados Unidos debería ejercer un control total y que “no hay documentos escritos” que respalden la supuesta propiedad danesa.
La reacción fue inmediata: el episodio golpeó de lleno la unidad interna de la OTAN, ya que Groenlandia forma parte del espacio de seguridad atlántico y es estratégica por su ubicación y su proyección hacia el Atlántico Norte.

La UE habló de “chantaje” y convocó a una cumbre de emergencia
El conflicto se trasladó al plano comercial. Trump amenazó con nuevas medidas de represalia contra aliados europeos, especialmente si los gobiernos respaldan la negativa de Dinamarca y Groenlandia a negociar una venta o un traspaso de control.
En ese contexto, la Unión Europea confirmó una cumbre de emergencia para el jueves, mientras crece el temor a una escalada en forma de guerra comercial.
Las fuentes europeas calificaron la maniobra como un esquema de “presión” que combina una amenaza territorial, el condicionamiento económico y debilitamiento del consenso atlántico.

Movimientos militares: aviones del NORAD rumbo a la base de Pituffik
Mientras la tensión diplomática subía, se anunció un movimiento militar que no pasó desapercibido: el Comando de Defensa Aeroespacial de América del Norte (NORAD) confirmó que enviará aeronaves hacia la base estadounidense de Pituffik, en Groenlandia.
El organismo aclaró que se trata de actividades “de larga planificación” y calificó el despliegue como rutinario, aunque el contexto político transformó el anuncio en un gesto de fuerte impacto simbólico.



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