El presidente de Donald Trump recibió este jueves en la Casa Blanca a su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, en una reunión que ambos gobiernos calificaron como positiva y orientada a recomponer la relación bilateral tras meses de tensiones comerciales y diplomáticas.
El encuentro se desarrolló en el Despacho Oval y se extendió durante aproximadamente tres horas. Luego de la reunión privada, ambos mandatarios compartieron un almuerzo junto a integrantes de sus respectivas delegaciones. Aunque inicialmente estaba prevista una conferencia de prensa conjunta, finalmente el mandatario brasileño decidió brindar declaraciones desde la embajada de Brasil en Washington.
Tras el encuentro, Trump publicó un mensaje en Truth Social en el que destacó el tono de las conversaciones y aseguró que el diálogo “fue muy productivo”. Según expresó el presidente estadounidense, durante la reunión abordaron diversos temas vinculados al comercio bilateral y a la política arancelaria que afecta a ambos países.

“Acabo de concluir mi reunión con Luiz Inácio Lula da Silva, el dinámico presidente de Brasil. Hablamos de muchos temas, incluyendo el comercio y, específicamente, los aranceles. La reunión salió muy bien”, escribió Trump.
Además, adelantó que representantes de ambos gobiernos continuarán las negociaciones técnicas en las próximas semanas para avanzar sobre “puntos clave” de la agenda bilateral.
La visita de Lula a Washington había sido preparada previamente por equipos diplomáticos de ambos países, con el objetivo de intentar reducir las tensiones generadas por las medidas proteccionistas impulsadas por Estados Unidos desde 2025.

Uno de los principales focos de conflicto entre ambas naciones fue la imposición de aranceles del 25% a las importaciones de acero y aluminio, medida que impactó de lleno sobre Brasil, uno de los principales exportadores de esos productos hacia el mercado norteamericano.
En los últimos meses, el gobierno estadounidense también aplicó nuevos gravámenes a productos brasileños bajo el argumento de “falta de reciprocidad comercial”, situación que llevó a Brasil a presentar reclamos ante la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Pese a ello, hacia finales de 2025 y comienzos de 2026, Estados Unidos flexibilizó parcialmente algunas restricciones mediante exclusiones puntuales y la implementación de un arancel global temporal cercano al 10%, aunque sectores estratégicos como el acero y el aluminio continúan alcanzados por tasas elevadas.
Durante la reunión también se trataron temas vinculados a la seguridad internacional y la lucha contra el crimen organizado. El mes pasado, ambos países anunciaron un acuerdo de cooperación destinado a combatir el tráfico internacional de armas y drogas mediante el intercambio de información aduanera y de inteligencia.
La delegación brasileña que acompañó a Lula estuvo integrada por ministros de áreas clave como Relaciones Exteriores, Justicia, Finanzas, Industria, Energía y Seguridad Pública, además de autoridades de la Policía Federal.
El encuentro entre Trump y Lula marca un nuevo intento de acercamiento entre dos gobiernos que mantienen diferencias políticas e ideológicas, pero que buscan sostener vínculos estratégicos en materia económica, comercial y de seguridad internacional.



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