Una encuesta realizada por la Fundación Desarrollo y Autogestión (DyA) en escuelas secundarias de Aristóbulo del Valle detectó que el 80% de los adolescentes encuestados de entre 16 y 17 años tienen un trabajo o realizan al menos una actividad productiva para el mercado. El informe revela números aún más alarmantes: 7 de cada 10 adolescentes de entre 11 y 15 trabajan.
El estudio también se realizó en Tucumán con resultados muy similares. “Siete de cada diez niños, niñas y adolescentes de entre 11 y 15 años y ocho de cada diez adolescentes de entre 16 y 17 años realizan al menos una actividad para el mercado”, precisó Bianca Musante, socióloga y co-autora del trabajo, a Argentina Divina Comedia por Radio Up. Si bien se trata de dos provincias distintas “con características educativas, dos regiones distintas con sistemas productivos distintos, pero donde podemos empezar a vislumbrar que hay como una tendencia o un paralelismo”, afirmó.
Musante advirtió que los datos relevados sólo corresponden a estudiantes secundarios y dan cuenta de tendencias, pero no son representativos del universo de los niños, niñas y adolescentes de Misiones. “No sabemos la realidad de lo que sucede con los que están por fuera (de la educación formal). Sabemos que, en general, muchos niños y niñas tienen que dejar o interrumpir sus estudios por cuestiones laborales, entonces estamos subestimando y creemos que esta población, si la contásemos, sería aún más alto”, reconoció.

Metodología y alcance de la encuesta sobre trabajo infantil
El relevamiento se hizo entre octubre y noviembre de 2024 y en Aristóbulo del Valle “se alcanzaron 545 encuestas completas” sobre un total de 1.190 estudiantes matriculados. “Nuestra cantidad de encuestas obtenidas nos da un 47% de tasa de respuesta en estas escuelas, lo cual nos da datos robustos”, valoró.
La encuesta fue diseñada en base a dos bases de datos nacionales oficiales y reconocidas: la Encuesta de Actividades de Niños, Niñas y Adolescentes del INDEC y el Ministerio de Trabajo (2016-2017), junto a cifras del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA). Fuentes necesarias para construir una nueva herramienta de estudio, dado que hasta la fecha esos organismos “no dan información a nivel desagregado (por provincia o localidad) y en nuestras zonas de intervención necesitamos contar con información para pensar nuestras intervenciones”, explicó.
Sobre el procedimiento del trabajo, contó que las encuestas se ejecutaron mediante Google Forms, junto con tutores y trabajadores de DyA haciendo trabajo de campo en las escuelas. Allí “se les brindó información de qué se trataba y el propósito de los datos y ellos brindaron un consentimiento informado de sus respuestas”, aclaró.

Posibles soluciones y causas del fenómeno
Para Musante, el elevado nivel de trabajo infantil responde a múltiples factores y debe responderse, por lo tanto, de manera multidisciplinar. “Ha pasado una pandemia y eso trajo distintas consecuencias a nivel económico como un aumento de la pobreza y otros indicadores laborales. También tuvo impactos en términos de continuidad educativa, hay un montón de informes que señalan esto”, agregó.
Para la especialista, los datos deben leerse y entenderse en conjunto. “Podemos pensar algunos factores institucionales que tienen que ver con políticas específicas para prevenir el trabajo infantil y adolescente, como también otras universales, que han visto un retroceso tanto en términos presupuestarios como de desarticulación”.
Sobre cómo enfrentarlo, desde DyA sostienen la articulación entre el trabajo de campo para conocer no sólo las generalidades sino las particularidades. “No es un problema solamente del Estado, que es quien regula y quien tiene que hacer también el control de que esto no suceda, sino también un poco de quienes contratan, de cómo se da la propia dinámica del trabajo”.
Y agregó: “La solución tiene que ver con poder articular distintas acciones en pos de que nuestros niños, niñas y adolescentes estén cumpliendo sus derechos. ¿Cuál es el principal problema del trabajo infantil? Además de que están expuestos a situaciones y tareas peligrosas, también que se les coarten otros derechos como el derecho a la educación, al descanso, al juego, al cuidado y demás”.
En zonas rurales de Misiones, 8 de cada 10 niños trabajan desde los 11 años. “No es aprendizaje, es vulneración de derechos”, alerta Florencia Goncalves #TrabajoInfantil #Misiones https://t.co/OxTKV1zxX2 pic.twitter.com/dPRcX4zc6U
— Radio Up 95.5 (@radioup955) August 5, 2025



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