Un tornado de categoría F4 impactó este sábado la ciudad de Enid, en Oklahoma, dejando al menos 10 personas heridas, 40 viviendas destruidas y severos daños estructurales tras permanecer activo durante 40 minutos. El fenómeno, que se desarrolló con vientos de entre 273 y 281 km/h, recorrió más de 14 kilómetros, generando una situación crítica que obligó a las autoridades a emitir la máxima alerta por tornado y desplegar operativos de rescate para asistir a los afectados.
El evento se registró en esta localidad de aproximadamente 50.000 habitantes, situada a unos 145 kilómetros al norte de Oklahoma City, donde el sistema meteorológico evolucionó rápidamente hasta alcanzar una intensidad considerada como “devastadora” dentro de la escala Fujita mejorada.

De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos, el tornado alcanzó un ancho máximo de 450 metros, ampliando su capacidad destructiva a medida que avanzaba sobre zonas residenciales. El barrio Gray Ridge resultó el más perjudicado: allí, varias casas quedaron completamente reducidas a escombros, mientras que restos de estructuras fueron esparcidos a gran distancia por la fuerza del viento.
A pesar de la magnitud del fenómeno, las autoridades confirmaron que no hubo víctimas fatales, aunque al menos 10 personas sufrieron heridas leves. Equipos de emergencia trabajaron intensamente para rescatar a vecinos que habían quedado atrapados bajo los escombros, en un operativo que se extendió durante varias horas.
En paralelo, la Base Aérea Vance, utilizada para el entrenamiento de pilotos de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, suspendió sus actividades de forma indefinida debido a los daños en los servicios esenciales. Las tareas de restablecimiento de energía eléctrica y suministro de agua continúan mientras se evalúa el impacto total del desastre.



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