Tokio pone en marcha este domingo una exigente agenda deportiva que puede marcar su destino en el torneo: enfrentará a Hindú en Resistencia desde las 21.30, volverá a jugar 24 horas después ante Regatas en el mismo horario, lo hará fuera de casa, con el objetivo de sostener su crecimiento y sumar puntos en escenarios complejos, en una seguidilla que demandará máximo esfuerzo físico y mental.
El inicio en territorio chaqueño representa una prueba inmediata para un plantel que busca consolidarse. La doble jornada como visitante aparece como un desafío de alto voltaje, no solo por la exigencia competitiva, sino también por el escaso margen de recuperación entre partidos.

Luego de este arranque, el conjunto regresará a Posadas para reencontrarse con su público en el estadio Jorge Yamaguchi, donde intentará capitalizar el impulso anímico tras su última victoria. Allí recibirá a San Lorenzo de Monte Caseros el 10 de mayo y más adelante afrontará un cruce especial ante Capri el 17, en una serie de compromisos donde la localía puede inclinar la balanza.
El calendario no da tregua: el 24 de mayo se disputará el clásico ante Mitre, un duelo con fuerte carga simbólica que suele incidir en la tabla, mientras que el cierre del mes será el 29 frente a Córdoba de Corrientes, nuevamente en casa, con la mira puesta en consolidarse en la pelea.

En el plano deportivo, el equipo conducido por Matías Fernández apuesta a una estructura equilibrada entre experiencia y juventud. Nombres como González, Tabbia, Gómez Quintero y Duarte aportan solidez, mientras que la intensidad de Adrián Lange y el crecimiento de Moscoso, González Gayoso, Barlocchi y Alisio ofrecen dinámica y variantes.



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