En un escenario económico marcado por la inflación persistente, la pérdida del poder adquisitivo y las dificultades para llegar a fin de mes, el ahorro continúa siendo un desafío para gran parte de los argentinos. En ese contexto, un reciente informe de Bumeran reveló un dato que refleja la complejidad financiera que atraviesan los trabajadores: apenas el 10% logra invertir sus ahorros.
El estudio expone además que, dentro de ese reducido grupo, existen distintas estrategias de resguardo y crecimiento del dinero. Mientras algunos optan por la compra de dólares como mecanismo de cobertura, otros se inclinan por instrumentos financieros como fondos comunes de inversión, plazos fijos o acciones.
Según los datos relevados, el 30% de quienes invierten elige fondos comunes de inversión (FCI), un 16% apuesta al dólar, el 15% se orienta hacia acciones y el 9% utiliza plazos fijos tradicionales. La diversidad de opciones muestra que, aunque el interés por invertir crece, todavía persisten dudas y falta de planificación entre muchos ahorristas.
La importancia de invertir con objetivos claros
El consultor financiero Mariano Pantanetti advirtió que uno de los errores más frecuentes entre quienes comienzan a invertir es hacerlo sin una estrategia concreta ni metas definidas. En ese sentido, sostuvo que muchas personas terminan tomando decisiones impulsivas, influenciadas por tendencias momentáneas o recomendaciones poco fundamentadas.
“El que invierte y no tiene un objetivo, invierte a los ponchazos o de manera aleatoria, o va cambiando según las modas. Por ahí está utilizando una estrategia que es subóptima para su objetivo y eso hace que se frustre y pierda dinero”, explicó el especialista.
Para ejemplificar la importancia de establecer metas financieras específicas, Pantanetti utilizó una comparación cotidiana. “Si yo quiero bajar de peso, eso es una intención. Si quiero bajar cinco kilos en seis meses, tengo intención, medida y plazo”, señaló. Según explicó, la misma lógica debe aplicarse a cualquier inversión: definir cuánto dinero se necesita, para qué objetivo y en qué período de tiempo.
De acuerdo con el analista, contar con un horizonte claro permite elegir instrumentos financieros adecuados al perfil de riesgo y evita decisiones improvisadas que pueden afectar el rendimiento de los ahorros.
Fondos comunes de inversión, una de las alternativas más elegidas
Entre las opciones más utilizadas por quienes logran ahorrar aparecen los fondos comunes de inversión, instrumentos que permiten acceder a carteras administradas por profesionales del mercado financiero.
Pantanetti destacó que los FCI ofrecen ventajas importantes, especialmente para quienes recién comienzan a invertir o no poseen conocimientos avanzados sobre el mercado. Entre los beneficios mencionó la diversificación, la administración profesional y la posibilidad de adaptar el nivel de riesgo según los objetivos del inversor.
“Se puede ir hacia fondos comunes de inversión, que en base al fondo va a determinar moneda, riesgos y, por ende, va a tener un profesional de las finanzas que va a estar administrando los ahorros con un objetivo determinado”, indicó.
Los fondos comunes permiten invertir en diferentes activos simultáneamente, lo que ayuda a reducir riesgos y facilita el acceso a herramientas financieras que, de manera individual, podrían resultar más complejas para pequeños ahorristas.

Cuenta comitente y estrategias personalizadas
Otra alternativa mencionada por los especialistas es la apertura de una cuenta comitente en un agente de bolsa. Este tipo de cuenta permite operar directamente en el mercado financiero y acceder a instrumentos como acciones, bonos, obligaciones negociables y dólares financieros.
Según explicó el especialista Villar, la principal ventaja de una cuenta comitente es la flexibilidad para diseñar estrategias personalizadas de acuerdo con los objetivos y el perfil de cada inversor.
“Una misma cuenta comitente puede servir para realizar inversiones de corto plazo como de largo plazo, con mayor o menor riesgo, armando un portafolio que vaya de acuerdo exactamente a los intereses de cada inversor”, afirmó.
En este sentido, los expertos remarcan que no existe una inversión universalmente correcta, sino que cada decisión debe responder a necesidades concretas, capacidad de ahorro y tolerancia al riesgo.
Educación financiera y precaución frente a los “gurúes” de redes sociales
Más allá de las herramientas disponibles, Pantanetti insistió en que la educación financiera es fundamental para tomar decisiones acertadas y evitar errores frecuentes.
“Siempre estudiar un poquito todos los días. Leer la prensa, leer algún libro relacionado al tema, hacer un webinario o ver un video”, recomendó.
Sin embargo, también alertó sobre el crecimiento de supuestos especialistas financieros en redes sociales que difunden consejos sin formación profesional ni respaldo técnico.
“Abundan influencers que no saben nada. Algunos saben y otros no, pero es difícil identificar cuál es cuál”, advirtió.
Por ello, recomendó verificar las credenciales de quienes brindan capacitaciones o asesoramiento financiero y priorizar profesionales con formación académica y certificaciones reconocidas.
Invertir en tiempos de incertidumbre económica
En un contexto económico volátil, donde el salario todavía corre detrás de la inflación, la posibilidad de ahorrar e invertir continúa siendo limitada para la mayoría de los trabajadores argentinos. Sin embargo, los especialistas coinciden en que incluso pequeñas inversiones pueden resultar más eficientes cuando existen objetivos claros, planificación y educación financiera.
La clave, aseguran, no pasa solamente por elegir entre dólar, plazo fijo, acciones o fondos comunes, sino por construir una estrategia coherente con las metas personales y el horizonte financiero de cada persona.
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