La producción industrial argentina retrocedió un 6,1% interanual en noviembre y acumula una caída del 0,5% en los primeros once meses del año, en comparación con el mismo período de 2024, de acuerdo con el Índice de Producción Industrial (IPI) elaborado por la Fundación FIEL.
El informe señaló que noviembre fue un mes particularmente corto en términos de actividad, debido a la presencia de feriados: tuvo dos días hábiles menos que el mismo mes del año pasado y cuatro menos que octubre, lo que impactó negativamente en los niveles de producción y despachos.
Entre los sectores líderes, la producción de minerales no metálicos mostró una leve mejora interanual, luego del fuerte avance registrado en octubre.

Sin embargo, las ventas de cemento cayeron, principalmente por el retroceso de los despachos en bolsa, que no lograron ser compensados por la mejora sostenida de las ventas a granel.
La industria de alimentos y bebidas exhibió una ligera suba, impulsada por el crecimiento en la producción de alimentos, que compensó parcialmente la caída en bebidas.
Dentro del rubro alimenticio, la faena vacuna acumuló cinco meses consecutivos de contracción, lo que sugiere un proceso de recomposición de rodeos, mientras que la faena porcina mostró un crecimiento interanual por tercer mes consecutivo.
En contraste, la producción de gaseosas, aguas y jugos registró un fuerte retroceso, al igual que la de cervezas, que continúa en caída.
La mayor contracción del mes se observó en la industria automotriz, que combinó una marcada caída en la producción de vehículos con cinco meses consecutivos de retroceso y una baja más moderada en la fabricación de utilitarios.
En este contexto, tanto las ventas mayoristas como los patentamientos disminuyeron, interrumpiendo más de quince meses de mejoras interanuales. Además, las exportaciones de vehículos volvieron a caer, afectadas por una nueva reducción de los envíos a Brasil.

Por su parte, el sector de químicos y plásticos también registró una caída interanual, aunque más moderada que en los meses previos, gracias al aporte de los químicos y petroquímicos básicos, que amortiguaron el descenso en agroquímicos, jabones, detergentes y neumáticos.
En el acumulado de enero a noviembre, los sectores con mejor desempeño fueron minerales no metálicos, con un crecimiento del 6,5%, y alimentos y bebidas, con una suba del 3,3%.
También mostraron avances la refinación de petróleo (3,1%), las industrias metálicas básicas (2,6%) y los insumos textiles (0,6%).
En contraste, las ramas que acumulan caídas en el período son la automotriz (-1,1%), los despachos de cigarrillos (-2,1%), la metalmecánica (-3,1%), papel y celulosa (-5,2%) y químicos y plásticos (-9,5%).
Según FIEL, estos últimos sectores son los que más aportan a la contracción general de la industria.
Al analizar la producción por tipo de bienes, los bienes de capital lideran el crecimiento con una suba acumulada del 5,2%, seguidos por los bienes de consumo no durable (2,6%).
En cambio, los bienes de uso intermedio retrocedieron un 2,0% y los bienes de consumo durable profundizaron su caída, con un descenso del 5,6% en los primeros once meses del año.
‘’El crecimiento de los bienes de capital y de consumo no durable se desaceleró, mientras que los bienes de uso intermedio y los bienes durables profundizaron su caída’’, concluyó el informe de la Fundación FIEL.



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