La nutricionista Florencia Silva (M.P 670) afirmó a Radio UP que se registra un incremento notable en las consultas por SIBO (sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado) en los consultorios de Posadas. Este trastorno digestivo, caracterizado por síntomas como distensión abdominal y dolor, se ha convertido en una palabra recurrente tanto en ámbitos médicos como en las redes sociales y conversaciones cotidianas de la ciudad.
Silva explicó que el SIBO es “básicamente un crecimiento excesivo de bacterias que normalmente habitan en el colon, pero que se desplazan y proliferan en el intestino delgado”. Este desequilibrio provoca diversos síntomas digestivos que pueden alterar significativamente la calidad de vida de quienes lo padecen.
Sobre el rol de la alimentación, la nutricionista indicó que es fundamental para manejar el problema. Se suele implementar una dieta específica, como la dieta baja en FODMAP, que restringe temporalmente ciertos carbohidratos fermentables que alimentan a estas bacterias. “Hay una dieta que se llama baja en FODMAP que saca oligosacáridos, disacáridos, monosacáridos, polioles que son todos fermentables”, detalló Silva, aclarando que la restricción es solo por un tiempo determinado, entre 15 y 21 días.
Cuales son los síntomas más frecuentes del SIBO
Entre los síntomas más frecuentes se encuentra la inflamación abdominal extrema, a tal punto que algunos pacientes relatan sentir que “parece que tengo 9 meses de embarazo”. También son comunes los gases, la diarrea o el estreñimiento, siempre dependiendo de la tolerancia individual de cada persona, ya que, según Silva, “no es igual para todos”.
La profesional mostró especial preocupación por las dietas extremas que circulan en internet, como la dieta líquida, enfatizando que “no todas las dietas son para todos”. Alertó sobre los riesgos de los ayunos prolongados, que pueden empeorar la condición, y de la automedicación, ya que el tratamiento a veces incluye antibióticos específicos que solo debe indicar un médico.
El abordaje del SIBO, según Silva, debe ser integral y multidisciplinario. “Es un tratamiento integral que siempre se acompaña con el gastroenterólogo”, afirmó, explicando que los pacientes suelen llegar al consultorio nutricional con un diagnóstico confirmado mediante un test específico llamado test de aspirado.
Consultada sobre si el SIBO puede volver después de un tratamiento exitoso, Silva respondió que “puede ser que sí, puede ser que no, es muy personal en cada caso”. La clave, según su experiencia, radica en un buen diagnóstico, un tratamiento adecuado y un seguimiento nutricional constante.
Finalmente, la nutricionista aprovechó para brindar una recomendación general para el verano, promoviendo el consumo de al menos cinco porciones diarias de frutas y verduras. Aconsejó a quienes sufren síntomas digestivos persistentes que no normalicen el malestar y consulten a un médico clínico, quien luego podrá derivarlos al especialista correspondiente.



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