La Municipalidad de Posadas puso en marcha una nueva edición del Levantamiento Rápido de Índices de Aedes aegypti (LIRAa) , el operativo que permite conocer la situación entomológica de la ciudad y ajustar la prevención del dengue. El inicio se realizó en el Centro de Atención al Vecino del barrio Las Dolores, donde el municipio presentó los alcances de esta tarea anual.
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Esta 42ª edición se desarrollará del 1 al 6 de diciembre y contempla la visita a unas 6000 viviendas distribuidas en distintos sectores de la capital provincial. Participan más de 120 agentes, entre ellos 90 trabajadores de campo, mientras el resto sostiene tareas de laboratorio, logística, planificación, control de calidad y distribución de materiales.
El director de Vigilancia Epidemiológica y Control de Vectores, Fabricio Tejerina, explicó en Radio UP que el equipo busca la larva del mosquito en cada domicilio y que recorrerán entre 6 mil y 7 mil casas hasta el sábado. Señaló que el operativo funciona como un programa estadístico que releva cerca del 5% de las viviendas para obtener índices confiables. Agregó que la población muestra mayor conciencia, aunque insistió en que el cuidado debe sostenerse todos los días para reducir el impacto sanitario.
Tejerina pidió colaboración a los vecinos durante las visitas y adelantó que el dengue no se erradicará, pero que el objetivo es minimizar su efecto en la salud pública. También vinculó esta etapa de monitoreo con la dinámica estacional de la enfermedad y con la necesidad de anticipar escenarios para orientar intervenciones y campañas de prevención.
Sequía y reproducción del mosquito
El funcionario explicó que la sequía puede disminuir los criaderos, ya que el mosquito necesita permanecer en agua durante al menos 8 días para completar su desarrollo. Aclaró, sin embargo, que una de las primeras epidemias del país, en 2009, surgió en una zona seca de Chaco. Esa paradoja se repite cuando las familias almacenan agua ante cortes o falta de suministro y sin querer generan recipientes propicios para el insecto.

Tejerina afirmó que estas situaciones socioeconómicas favorecen la presencia del mosquito. Señaló que la acumulación de agua en verano, tanto por prevención como por necesidad, termina creando las condiciones ideales para la reproducción del Aedes aegypti.
Brotes cíclicos y enfermedades en vigilancia
El especialista sostuvo que los brotes epidémicos se explican por la falta de precisión sobre el hospedador del virus y la variedad que circula cada temporada. Este escenario impulsa ciclos de gran magnitud y consolida un comportamiento que en muchos países ya es endémico. Indicó que en Argentina el virus se presenta todos los años y que la tendencia se afianza en cada período de calor.
Por otro lado, Tejerina contó que en Puerto Esperanza se detectaron casos de chikungunya, una enfermedad similar al dengue pero con consecuencias más severas. Añadió que en Posadas se confirmaron dos casos de leishmaniasis humana y que la infección puede tardar hasta dos años en manifestarse. Estas situaciones amplían la vigilancia epidemiológica y suman presión a los equipos que monitorean el territorio.



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