El ex presidente de la Confederación Económica de Misiones (CEM), Alejandro Haene, advirtió que el sector de la construcción se convirtió en el principal generador de desempleo en los últimos dos años en la provincia, especialmente por la fuerte retracción de la obra pública.
Durante una entrevista en el programa “Realidad Mixta”, por Radio Up, el dirigente empresarial explicó que la caída de la actividad impactó directamente en el mercado laboral y se extendió hacia otros rubros de la economía.
Según indicó, después de la construcción los sectores que también registran dificultades en materia de empleo son los servicios, la industria y el comercio, que ven reducida su actividad por la caída general de la economía.
Haene señaló que la paralización de obras estatales tiene un efecto inmediato sobre el movimiento económico, ya que se trata de una actividad con un fuerte impacto en la generación de trabajo.

La obra pública y su efecto multiplicador
El empresario remarcó que la obra pública no solo genera empleo directo en la construcción, sino que también tiene un amplio efecto multiplicador sobre la economía.
Explicó que alrededor de 150 subsectores dependen de la actividad vinculada a la construcción, entre ellos la producción de materiales, servicios técnicos, transporte, madera y otros insumos.
Cuando la actividad se detiene, ese impacto se traslada rápidamente a toda la cadena económica. En ese sentido, sostuvo que la disminución de obras provoca caídas en la facturación de múltiples rubros, lo que termina afectando a comercios e industrias que dependen indirectamente de ese movimiento económico.
El dirigente graficó el escenario con un ejemplo reciente: la licitación de 20 viviendas en Aristóbulo del Valle, que fue celebrada como una noticia relevante justamente porque refleja el nivel de paralización del sector.

Comercios cerrados en el centro de Posadas
Haene también hizo referencia al deterioro que atraviesa el comercio en la capital misionera. Señaló que actualmente es cada vez más frecuente observar varios locales comerciales cerrados en el centro de Posadas, una imagen que refleja el momento económico que atraviesa la actividad.
Según explicó, muchos negocios no logran sostener sus costos y terminan cerrando o trasladándose a zonas con alquileres más bajos. “Da tristeza caminar por el centro y ver cuatro, cinco o seis comercios seguidos cerrados”, expresó.
Este fenómeno se observa con mayor claridad en la capital provincial debido a su peso comercial y su dinámica económica.
El impacto de la condición fronteriza
Otro factor que incide sobre la actividad económica local es la condición fronteriza de Posadas. Haene recordó que Posadas es la única capital provincial de la Argentina que limita directamente con otro país, en este caso Paraguay, lo que genera una dinámica comercial particular.
La posibilidad de cruzar la frontera para comprar productos a menor precio influye sobre el consumo interno y afecta al comercio local. El empresario explicó que cada vez es más habitual que personas crucen a realizar compras, un fenómeno que también se observa en otras zonas de frontera con Brasil.
Este contexto se combina con la expansión del comercio electrónico internacional, que también modifica los hábitos de consumo.

Un escenario económico complejo
Haene sostuvo que la combinación de caída del consumo, paralización de la obra pública y cambios en el comercio está generando un escenario complejo para la economía regional.
Para el dirigente empresarial, la retracción del movimiento económico impacta directamente en la actividad comercial y productiva, lo que termina reflejándose en menos ventas, menos inversión y menor generación de empleo.
En ese marco, advirtió que la recuperación del sector privado dependerá en gran medida de la reactivación de la economía y de la capacidad de sostener el consumo interno.



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