La tensión geopolítica volvió a sacudir este martes a los mercados financieros. El recrudecimiento de la guerra en Medio Oriente y la amenaza de cierre del estrecho de Ormuz —clave para el comercio energético global— impulsaron un nuevo salto del petróleo y profundizaron la aversión al riesgo en las bolsas del mundo.
El crudo Brent superó los 83 dólares por barril y acumuló su tercer avance consecutivo, mientras que en Wall Street el índice de volatilidad VIX, conocido como “índice del miedo”, se disparó 13%. Los futuros ya anticipaban una rueda negativa y, con el mercado abierto, el rojo predominó en los principales indicadores.
El Nasdaq cayó 1,1%, el S&P 500 retrocedió 1% y el Dow Jones perdió 1,1%. En Europa, el Euro Stoxx 50 y el DAX alemán cedieron 3,6%, mientras que la bolsa de Milán se desplomó cerca de 4%. En Asia, los derrumbes llegaron a superar el 8%.
El factor Ormuz

La clave de la preocupación global está en el Estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente una quinta parte del petróleo que se comercializa en el mundo. Medios iraníes informaron que un alto cargo de la Guardia Revolucionaria declaró cerrado el paso y advirtió que se dispararía contra cualquier embarcación que intentara cruzarlo.
El conflicto aéreo entre Estados Unidos e Israel contra Irán se amplió el lunes, con ataques sobre infraestructura energética en la región y represalias iraníes contra petroleros y activos estratégicos. A esto se suma que varias aseguradoras retiraron cobertura a buques que circulen por la zona, lo que disparó las tarifas de transporte.
“Sin una rápida desescalada a la vista, con el estrecho efectivamente cerrado e Irán mostrando disposición a atacar infraestructura energética, los riesgos al alza persisten”, advirtió Tony Sycamore, analista de IG.
El petróleo en alza

Los futuros del Brent avanzaron 4,6% y rondaron los 81-83 dólares por barril, luego de haber saltado casi 7% en la jornada previa. El West Texas Intermediate (WTI) de Estados Unidos trepó 7,79% hasta los 76,78 dólares.
La suba refleja el temor a interrupciones en el suministro desde Medio Oriente, uno de los principales polos de producción energética del mundo.
Federico Filippini, Head of Research & Strategy de Adcap, consideró que el actual episodio podría resultar más intenso que el conflicto previo de 2025 y estimó que podría extenderse entre uno y dos meses. Según explicó, Irán no puede imponerse militarmente, pero sí elevar el costo económico si logra afectar los flujos energéticos.
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Escenarios y riesgo global
Entre los posibles escenarios, los analistas contemplan una tregua con negociación —considerada poco probable—, una tregua sin concesiones que mantenga el statu quo (escenario base) o un cambio de régimen en Irán, opción que implicaría alta incertidumbre y mayores riesgos de inestabilidad.
Mientras tanto, el mercado ya activó el modo “risk-off”: monedas y bonos emergentes operan bajo presión, los activos refugio ganan terreno y la volatilidad se intensifica.
Con el petróleo en máximos y los inversores buscando cobertura, la evolución del conflicto y la situación en el estrecho de Ormuz se perfilan como los factores determinantes para los próximos días en los mercados globales.
YPF advierte nueva suba por la crisis en Medio Oriente https://t.co/6cuzivzNT6
— Radio Up 95.5 (@radioup955) March 3, 2026



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