El fallecimiento de Hernán Damiani, dirigente histórico de la Unión Cívica Radical (UCR) de Misiones, causó un profundo pesar en el ámbito político provincial y nacional. Su figura, marcada por la honestidad, la militancia constante y la búsqueda de consensos, dejó una huella en la historia reciente del radicalismo.
“La verdad que estoy sorprendido y triste. Era una persona de bien, respetable, y terminó en el campo de juego, como su último deseo, luchando por la política que él siempre quiso”, expresó con emoción el politólogo Eduardo Reina, quien tuvo una relación cercana con Damiani, al recordarlo.
Para Reina, Damiani fue un referente nacional dentro del radicalismo. “Podían tener visiones diferentes, pero Damiani fue un referente de honestidad y de respeto”, aseguró. En su relato, el analista trazó el perfil de un militante incansable: “Quiso siempre que la UCR crezca en Misiones. Su sueño era que los jóvenes se unan para hacer una UCR fuerte, pero los egos y las apetencias personales impidieron esa unidad”.

El recuerdo también está lleno de anécdotas humanas y políticas. “Con su camioneta Toyota, bancada por él porque no tenía presupuesto, compró un dron para recorrer la provincia y filmar obras. Quería demostrar que se podían hacer cosas con voluntad. Ese era el Gordo Damiani”, evocó Reina.
El politólogo lo describió como “un hombre abierto, querible, pero también solitario”, que “rumiaba las decisiones en soledad”. Su pasión por la política era tan intensa que —según contó entre risas— “fumaba a lo loco, nos encerrábamos en su oficina y le decía aflojá un poco porque nos vas a matar a todos”.
Damiani fue reconocido incluso más allá de las fronteras partidarias. “Era respetado por gobernadores y dirigentes de todos los espacios. Una vez le mandó un mensaje a Gerardo Zamora, y el santiagueño le respondió al instante, llamándolo una gran persona. Todo el mundo le tenía afecto”, recordó Reina.

En la mirada del politólogo, Damiani representó a los radicales de la vieja escuela, de convicciones firmes y principios inquebrantables. “Era un típico radical de esos de libros históricos, con su manera de pensar donde todo debía ser consensuado, hasta los puntos y las comas. Eso a veces demoraba decisiones, pero mostraba su compromiso con la democracia interna”, explicó.
Reina también señaló que Damiani fue un gran constructor político, más allá de los cargos. “No tenía el ego de decir ‘yo quiero ser’. Si fue candidato suplente, fue porque no quedaba más remedio. Le gustaba que otros salgan adelante”, destacó.
En cuanto a su legado, fue contundente: “Hernán siempre fue un conciliador. Intentaba hablar con todos, incluso con el oficialismo, buscando caminos en común. Su legado es el de un tipo honesto que luchó por un ideal y que nunca pidió nada a cambio”.
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Para Reina, Damiani simbolizó una forma de hacer política que hoy escasea. “Era un demócrata, de los radicales que quedan pocos. El radicalismo fue perdiendo líderes con peso, se despersonalizó. Él defendía la doctrina del trabajo, la solidaridad y la honestidad, valores que se fueron perdiendo también en Misiones”, reflexionó.
Hoy te despido con sorpresa y dolor, Hernán Damiani.@@ucrmisionesweb
Un político radical que en sí mismo llevaba la historia, el estilo y la estampa de los viejos radicales. De aquellos que creían en el consenso, https://t.co/SHSXn8jh4t— Eduardo Reina (@Ossoreina) October 16, 2025
El politólogo concluyó con una imagen que resume su legado: “Era un hombre que respiraba política, pero sobre todo, creía en la política como herramienta de transformación. Esa es la herencia más profunda que deja Hernán Damiani”.
Dolor en la política misionera: despiden a Hernán Damiani en la Casa Radical de Posadas https://t.co/TUUf9ppLmi pic.twitter.com/Gt8Io58qP2
— Radio Up 95.5 (@radioup955) October 16, 2025



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