Son 19 los guardavidas que se suman en la Capital del Monte. Con la llegada del verano y el crecimiento sostenido del turismo en la zona centro de Misiones, la ciudad de Oberá se posiciona como referente en materia de seguridad acuática. En un escenario donde los arroyos, piletas, piscinas municipales, clubes y el emblemático Salto Berrondo reciben un flujo constante de visitantes, contar con profesionales capacitados se vuelve indispensable para reducir riesgos y responder con eficacia ante emergencias.
En este contexto, el lunes 15 de diciembre, a las 10, se concretará la entrega de certificados a los 19 nuevos guardavidas que egresan del Aula Satélite N.º 1 del Centro de Formación Profesional N.º 22, una instancia que marca oficialmente el ingreso de esta primera cohorte al sistema laboral.
La cifra toma especial relevancia si se considera que 62 aspirantes iniciaron la formación y solo 19 completaron los estándares requeridos, lo que confirma el carácter exigente y la rigurosidad de una carrera que demanda fortaleza física, dominio técnico y un alto sentido de responsabilidad.

Una escuela pionera para Misiones y un proyecto que trascendió lo educativo
La creación de la Escuela Provincial de Guardavidas, aprobada mediante la Resolución del CGE N.º 687/25, constituye un avance histórico para Oberá. No solo se trata de la primera institución en ofrecer esta formación dentro de la ciudad, sino que además se convirtió en un modelo de articulación entre la educación, la seguridad y el turismo.
La Dirección de Turismo, Recreación y Cultura del Gobierno de Oberá desempeñó un rol estratégico desde el inicio. Fue la dependencia que comprendió que la seguridad no es un complemento, sino un valor agregado esencial para mantener a Oberá entre los destinos preferidos del centro misionero. Además de acompañar la implementación académica, impulsó esta oferta para atender la creciente demanda de guardavidas en balnearios, complejos recreativos y espacios naturales que requieren supervisión permanente durante el verano.
Este proyecto, que nació con visión a largo plazo, permitió que Oberá no dependa exclusivamente de la disponibilidad de guardavidas formados en otros puntos de la provincia, sino que construya su propio semillero de profesionales.
Formación estricta, práctica intensiva y compromiso con la comunidad
El proceso formativo se extendió a lo largo de diez meses de cursado presencial, combinando contenidos teóricos y entrenamiento físico específico. Las clases se desarrollaron en las instalaciones del Centro de Formación Profesional N.º 21, mientras que las prácticas fueron llevadas adelante en la pileta climatizada del Instituto Privado Carlos Linneo, un espacio apto para la exigencia técnica que requieren las maniobras de rescate.
El programa incluyó conocimientos en normativa acuática, técnicas de salvamento, flotación, nado de rescate, prevención de accidentes, vigilancia, primeros auxilios y reanimación cardiopulmonar. A ello se sumaron instancias evaluativas de resistencia, tiempo, profundidad y protocolos de emergencia.
El grupo de egresados es heterogéneo y representativo. Participaron jóvenes estudiantes, docentes, trabajadores de la salud, agentes policiales y deportistas, lo que contribuyó a un intercambio enriquecedor en las prácticas y a la construcción de un perfil profesional más amplio, con herramientas aplicables en distintos contextos de riesgo.
El compromiso comunitario se manifestó a lo largo de toda la formación. Los aspirantes realizaron charlas educativas en escuelas primarias, secundarias y terciarias sobre Primeros Auxilios, prevención y RCP, fortaleciendo la cultura del cuidado y cumpliendo con la normativa nacional que incorpora la enseñanza obligatoria de estas prácticas en el ámbito escolar.
También participaron de un simulacro integral de Seguridad y Emergencias en el Salto Berrondo, donde se recrearon situaciones reales de rescate y coordinación interinstitucional junto a fuerzas de seguridad, equipos de Salud Pública, personal municipal y guardaparques. Esta experiencia fue clave para que los futuros profesionales se familiaricen con intervenciones complejas y aprendan a operar bajo presión.
Además, formaron parte de la Jornada Provincial de Escuelas de Guardavidas en Gobernador Roca, con la presencia de especialistas de Buenos Aires que compartieron experiencias y actualizaciones metodológicas, fortaleciendo el intercambio técnico entre instituciones.

Un futuro que se expande y convoca a nuevos interesados
Tras el éxito de esta primera cohorte, la formación tendrá continuidad. En febrero de 2026 comenzará el período de preinscripción para el próximo ciclo de la Escuela Provincial de Guardavidas, que buscará seguir consolidando recursos humanos capacitados para la prevención y atención de emergencias acuáticas en toda la región.
Quienes deseen iniciar la capacitación podrán acercarse a la Dirección de Turismo del Municipio de Oberá o al Centro de Formación Profesional N.º 21, donde se brindará asesoramiento sobre requisitos, cronograma y modalidades de cursado.
La incorporación de estos 19 guardavidas refuerza la capacidad operativa de la ciudad y mejora las condiciones para enfrentar una temporada de verano que, como cada año, será intensa y demandará profesionales altamente preparados.
Misiones suma nuevas Áreas Clave para la Biodiversidad y reafirma su liderazgo ambiental https://t.co/VBQZL8UrsY
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