Misiones registró en abril un total de 11 homicidios, superando los 8 crímenes ocurridos entre enero y marzo, según datos relevados a partir de registros judiciales. El fenómeno, que tuvo lugar durante el cuarto mes de 2026, impactó en distintas localidades como Posadas, Garupá, Puerto Iguazú y Panambí, y responde a una combinación de conflictos interpersonales, hechos delictivos y violencia de género, muchos de ellos ocurridos en contextos de peleas, robos o situaciones de vulnerabilidad social.
El dato central marca un quiebre en la estadística criminal: abril se convirtió en el mes más violento desde marzo de 2023, cuando se habían contabilizado diez asesinatos. En esta oportunidad, del total de casos, 10 fueron caratulados como homicidios y uno como femicidio, lo que agrava aún más el escenario.
La distribución territorial muestra que Posadas concentró la mayor cantidad de hechos con 3 casos, seguida por Garupá y Puerto Iguazú con 2 cada una. En tanto, Bernardo de Irigoyen, Pozo Azul, San Pedro y Panambí registraron un asesinato cada una.
Uno de los puntos más críticos fue la segunda mitad del mes, donde en apenas dos semanas se produjeron 8 homicidios, triplicando el ritmo inicial. Entre los episodios más relevantes aparece el crimen de Fabricio Rodríguez en Garupá, quien murió tras una discusión vial que terminó en una puñalada. También se destacó el asesinato a balazos de un ciudadano brasileño en Bernardo de Irigoyen, con autores que lograron escapar hacia la frontera.
El informe también expone situaciones de extrema violencia en conflictos cotidianos. En Pozo Azul, un hombre fue asesinado en medio de una disputa por tierras, mientras que en San Pedro, el mecánico Daniel “Negro” Kaiser fue ejecutado con 17 disparos tras una discusión por una deuda, en un hecho que generó conmoción por su brutalidad.
Otro aspecto alarmante fueron los casos inicialmente considerados como “muertes dudosas”, que luego se confirmaron como homicidios tras las autopsias. Dos adultos mayores, de 89 y 84 años, fueron hallados sin vida en sus domicilios en Garupá y Posadas, respectivamente, ambos con golpes fatales en la cabeza.
En materia de violencia de género, abril dejó el primer femicidio del año en Misiones. Ocurrió en Panambí, donde Silvana Báez (35) fue asesinada de diez puñaladas por su expareja, quien luego confesó el crimen y fue detenido. El caso refleja una problemática persistente vinculada a antecedentes de violencia previa.
Además, se registró un crimen con agravantes por odio: en Puerto Iguazú, una mujer trans en situación de calle falleció tras una golpiza, lo que derivó en una causa por homicidio agravado por odio a la identidad de género.
El último hecho del mes ocurrió el 30 de abril en Puerto Iguazú, donde un hombre fue hallado muerto con un golpe en la cabeza en un predio, en un caso que se investiga bajo la hipótesis de una pelea.
El aumento de los homicidios en tan corto período evidencia una escalada de violencia con múltiples aristas, que interpela tanto a las autoridades como a la sociedad, en un contexto donde los conflictos cotidianos derivan cada vez más en consecuencias fatales.



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