La ciudad de Posadas vivió este domingo una de las manifestaciones religiosas más importantes de la provincia con la realización de la 64° Peregrinación a la Virgen de Fátima, que reunió a miles de fieles llegados desde distintos puntos de Misiones. La caminata comenzó durante la madrugada desde la Catedral posadeña y culminó en el santuario ubicado sobre la Ruta Nacional 12, donde se desarrollaron celebraciones litúrgicas, espacios de oración y actividades comunitarias bajo el lema de la fe y la esperanza.
Desde las 6 de la mañana, los peregrinos avanzaron por avenidas céntricas de la capital misionera hasta llegar al predio principal de la celebración. Allí, a las 9, se realizó la misa central encabezada por el obispo de Posadas, Juan Rubén Martínez, quien destacó la masiva participación de familias, jóvenes y adultos mayores.

Durante su mensaje, el prelado remarcó la importancia de sostener la espiritualidad frente a las dificultades sociales y económicas. “Necesitamos avivar y potenciar nuestra fe”, expresó, al tiempo que pidió mantener viva la esperanza y la confianza en Dios para afrontar los momentos difíciles.
También participó el superior provincial de la Congregación del Verbo Divino, Juan Rajimon, quien valoró la presencia de miles de personas desde temprano y resaltó el compromiso de los jóvenes dentro de la celebración religiosa. Según sostuvo, la figura de la Virgen representa un mensaje de confianza y fortaleza colectiva. “Cuando confiamos en Dios, todo se puede”, afirmó.

Entre los asistentes, muchos peregrinos compartieron testimonios cargados de emoción. Jorge Ruiz, uno de los participantes habituales de la caminata, señaló que vive la experiencia “con mucha alegría” y llamó a preservar la paz y la unión familiar. Su mensaje coincidió con el espíritu general de una jornada atravesada por pedidos de convivencia, salud y esperanza.
Las actividades continuaron durante todo el día con distintas celebraciones religiosas. A media mañana se desarrolló la misa dedicada a enfermos y adultos mayores, mientras que al mediodía el predio recibió a familias y grupos parroquiales en un festival comunitario con propuestas recreativas.

Por la tarde estaba prevista la celebración de la Misa de la Divina Misericordia, enfocada en oraciones por la paz y la sanación espiritual. El cierre de la peregrinación se realizará esta noche con la tradicional Misa de envío misionero, uno de los momentos más representativos de la festividad.



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