La caída del “Mencho” sacudió el tablero del narcotráfico en México y abrió una etapa de incertidumbre con impacto regional. En momentos en que Guadalajara será una de las sedes del próximo Mundial, la escalada de violencia amenaza con convertirse en un problema internacional.
El analista Matías Lezcano contextualizó el fenómeno en perspectiva histórica: “Para entender un poco la lógica de los cárteles que funcionan en México hay que trasladarnos a los años 70, 80 aproximadamente”, explicó, al recordar que en aquel entonces operaban bajo una estructura más unificada.
Con la caída de aquellas figuras en los años 90, “empiezan a liberarse los cárteles. Empieza el Cártel de Jalisco, empieza el Cártel de Sinaloa”, señaló. Desde entonces, la disputa territorial y la fragmentación derivaron en guerras internas marcadas por extrema violencia.
Quién era el “Mencho” y por qué su muerte cambia el escenario

El líder del Cártel Jalisco Nueva Generación era, hasta ahora, una figura de bajo perfil. Lezcano lo describió como “una persona muy reservada de la cual no se tiene tanta información” y destacó que no respondía al estereotipo del capo narco ostentoso.
“No tiene esa relevancia o ese prototipo narco que nosotros tenemos como referencia… sino que es un perfil mucho más introvertido, de una familia campesina, humilde, que hizo todo su poder en base al sigilo”, sostuvo.
Según el analista, su influencia incluso superaba, en términos proporcionales, a la de Pablo Escobar: “Las personas que están en México dicen que tiene muchísimo más poder proporcionalmente midiéndole con Pablo Escobar”.
Ahora, el vacío de liderazgo abre una disputa interna. “Lo que queda abierto es la guerra de la sucesión”, advirtió Lezcano. Y explicó: “Las minibandas que pertenecían al cártel comienzan a querer hacerse cargo de lo que es la estructura”.
Narcotráfico, corrupción y narcoestado

El conflicto no se limita al tráfico de drogas. “Un cártel no es solamente el mundo narco, engloba la trata de blanca, grandes actos de corrupción”, detalló el analista.
Y fue más allá: “Ser un narcoestado es porque la política está muy metida dentro del mundo narco. Esto impide que puedan desarticular los cárteles”.
En este punto, vinculó la situación con un giro geopolítico más amplio. “Estados Unidos, a partir de este endurecimiento político… empezó a inferir en todos estos lugares”, afirmó, en referencia a una estrategia hemisférica que también alcanza a Venezuela y Cuba.
Leé también: Violento asalto en Encarnación: asesinan a guardia de supermercado para robarle su arma
La intervención de Estados Unidos
Lezcano destacó el operativo que terminó con la muerte del capo y el rol de Washington: “Estados Unidos interfiera fuertemente en la política interna de México y ha participado fuertemente en este operativo”.
En ese contexto, consideró que el Gobierno de Claudia Sheinbaum enfrenta un desafío mayúsculo de cara a garantizar la seguridad internacional.
“La herramienta que mejor tiene ahora el gobierno mexicano es aliarse y hacer una alianza fuerte con Estados Unidos en materia de seguridad”, evaluó. Sin embargo, advirtió: “El costo nunca lo sabremos, no sabemos qué Estados Unidos está pidiendo a cambio, qué concesiones comerciales básicamente le va a pedir”.
Para el analista, la cooperación con Washington —en un escenario donde la administración de Donald Trump endurece su política regional— aparece como la única alternativa viable. “Es la estrategia más fuerte con la que puede lidiar ahora”, sostuvo.
¿Comienza una guerra interminable?

El punto más delicado es el que viene. “Cuando va a arrancar ahora la guerra de la sucesión hay que ver quién va a tomar la posta”, planteó Lezcano, dejando abierta la incógnita sobre el nuevo liderazgo.
También cuestionó si el “Mencho” era efectivamente el número uno del esquema criminal: “Hay varios perfiles… está el extrovertido que todos conocemos y está el introvertido que más poder consume”.
Sobre el operativo final, reveló que la estrategia inicial habría sido capturarlo: “La estrategia no era asesinarlo, sino atraparlo y llevarlo a Estados Unidos como hicieron con el Chapo Guzmán”, en referencia a Joaquín «El Chapo» Guzmán.
Pero el desenlace fue otro. “Prácticamente imposible que eso suceda con la clase de protección que él tenía y con la mentalidad del capo narco que es ‘me muero en mi ley’”, concluyó.
México entra así en una etapa crítica. La combinación de sucesión violenta, intervención extranjera y un evento global en el horizonte convierte la crisis narco en un problema que trasciende fronteras.
Cierre en Fate: no hubo acuerdo y el Gobierno convocó a una nueva audiencia con SUTNAhttps://t.co/6wbMc7nvqw pic.twitter.com/wDZF6OL8Pr
— Radio Up 95.5 (@radioup955) February 23, 2026



//



