Una noticia que sacudió el ámbito político y social confirmó la separación de Mauricio Macri y Juliana Awada. La pareja, que se convirtió en un verdadero emblema durante el mandato presidencial del líder del PRO, decidió poner fin a su vínculo tras más de 15 años de relación compartida.
La ruptura se habría gestado en las semanas previas a la Navidad y el Año Nuevo . No obstante, ambos optaron por mantener la armonía familiar y compartieron las festividades en conjunto, antes de que la información trascendiera públicamente este domingo.
Su historia había comenzado a finales de la década del 2000, cuando Macri era jefe de Gobierno porteño y Awada una reconocida empresaria textil. Se conocieron en septiembre de 2009 en un selecto gimnasio del barrio de Barrio Parque, donde surgió el flechazo que los uniría.
Tras una cena y un viaje a Tandil, consolidaron su noviazgo y comenzaron a convivir a los pocos meses de conocerse. Se casaron por civil el 16 de noviembre de 2010 en una ceremonia íntima, aunque celebraron luego con una gran fiesta en la estancia La Carlota ante unos 400 invitados.
En octubre de 2011 nació Antonia, la única hija del matrimonio. Ambos ya tenían hijos de sus relaciones previas, un clan familiar que siempre mostraron como unido. Durante los últimos años, Awada había mantenido un perfil activo en redes sociales, compartiendo la intimidad de sus viajes y mensajes de afecto hacia Macri en fechas especiales.
Sin embargo, en las horas previas a confirmarse la noticia, la exprimera dama fue vista en la Patagonia junto a su hija Antonia y un grupo de amigos, sin la presencia del exmandatario. La separación marca el fin de una de las parejas más mediáticas del poder argentino, que atravesó junta la gestión en la Ciudad, la llegada a la Casa Rosada en 2015 y el regreso a la actividad política opositora de Macri.



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