La industria del acero atraviesa uno de sus momentos más críticos en los últimos años, impulsada por una creciente sobreoferta global encabezada por China, cuya producción ya duplica el consumo total de América Latina.
Exceso de acero chino y caída de la producción local: alerta en la industria
Según un informe reciente de Alacero, las exportaciones chinas de acero hacia la región crecieron un 233% en los últimos 15 años, generando un fuerte impacto sobre la producción, el empleo y la competitividad industrial.

El fenómeno se intensifica a partir del incremento de aranceles en otros mercados, lo que provoca un desvío de productos chinos hacia América Latina, donde ganan participación a precios que, en muchos casos, se ubican por debajo de los costos reales de producción.
Desde el sector advierten que esta dinámica responde a un sistema de subsidios encadenados que distorsionan las reglas del comercio internacional.
En Argentina, el contexto se agrava por una recuperación débil de la demanda interna. Si bien en 2025 la economía mostró un desempeño a “dos velocidades” con sectores como la energía, la minería y la economía del conocimiento traccionando el crecimiento, la industria tradicional y el consumo registraron un fuerte ajuste.

De acuerdo con la Cámara de la Industria, la producción de acero crudo cayó 23,5% en diciembre respecto de noviembre, aunque mostró una suba interanual del 11,9%. En tanto, los laminados en caliente retrocedieron 13,6% mensual, pero crecieron 26,9% interanual. Aun así, el balance anual refleja una industria presionada por la apertura importadora y la caída del consumo.
El informe se conoció en medio de un fuerte cruce entre el gobierno de Javier Milei y el Grupo Techint, luego de que el holding industrial manifestara su malestar por haber perdido una licitación millonaria para la provisión de tubos destinados a Vaca Muerta.

Impacto sectorial

El exceso de oferta global afecta de manera transversal a distintos sectores productivos:
Maquinaria agrícola: 2025 cerró con desaceleración; 2026 dependerá de la estabilidad económica y una buena cosecha.
Línea blanca: escenario crítico, con caída de volumen, sobreoferta y fuerte presión importadora.
Energía: demanda en alza durante 2025 por obras en Vaca Muerta; en 2026 se esperan nuevos proyectos, aunque las importaciones podrían desplazar producción local.
Construcción: sin recuperación sostenida; en diciembre los despachos de cemento cayeron 9,7% mensual y 1,8% interanual.
Automotriz: la producción de diciembre se desplomó 30,3% frente a noviembre y 30,4% interanual; el acumulado anual cayó 3,1%.
Desde Alacero advierten que China continúa exportando volúmenes récord, alcanzando en diciembre de 2025 niveles similares a los de 2015, lo que agrava el escenario de competencia desleal. “Necesitamos una estrategia integral con países y regiones que compartan reglas de mercado, como Estados Unidos y Europa, para proteger el empleo y la producción en todo el continente”, concluyeron.



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